El exceso de velocidad pudo causar el siniestro, en el que hubo otros dos muchachos heridos El turismo se salió de la vía y arrancó la columna de piedra y el portalón de hierro de la vivienda
21 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.I.A.C. y la joven N.D.V., ambos de 19 años, permanecen ingresados en la UCI del Hospital Juan Canalejo bajo pronóstico grave por las heridas sufridas en el brutal accidente que se registró ayer en Barrañán, en la bajada de las curvas de la carretera de Caión a Arteixo. En el siniestro también resultaron lesionados otros dos muchachos, B.?C.?T., de 18, y M.?D.?R., la única ocupante que pudo salir por su propio pie del amasijo de hierros en que quedó convertido el turismo, un Ford Escort de matrícula 3561 DFG. El accidente se produjo sobre las dos y media de la mañana en el kilómetro 4,400 de la carretera CP-0514 cuando el coche salía de una curva y fue a empotrarse contra el cierre de una finca particular. A consecuencia del fuerte impacto, arrancó la columna de piedra de la entrada y el portalón de hierro. La Guardia Civil baraja el exceso de velocidad como la más que posible causa del siniestro. Uno de los ocupantes, B.?C.?T., que viajaba en el asiento de atrás, salió despedido del coche y quedó tendido sobre el césped de entrada a la casa. Los vecinos pudieron ayudar a salir a otra joven, M.?D.?R., pero no así al conductor, I.?A.?C., que, según testigos del suceso «tiña o motor encima», ni tampoco a la joven N.?D.?V., que ocupaba la plaza situada detrás y que «quedou prácticamente atrapada no maleteiro». Fueron los bomberos de Arteixo y los de A Coruña los que pudieron excarcelar no sin esfuerzos a los dos muchachos. Cuatro ambulancias, dos de ellas las uvis medicalizadas del 061, acudieron al lugar, además del personal sanitario, la Guardia Civil y la Policía Local. Los dos jóvenes sufren traumatismos craneoencefálico y torácico y ayer tarde continuaban graves en cuidados intensivos del Canalejo. Al herido que salió despedido se le practicaban diversas pruebas en observación por los golpes y contusiones que presentaba. Amalia, la propietaria de la finca y la vivienda, se mostraba a mediodía todavía conmocionada por el suceso. Según los lugareños, los muchachos implicados son vecinos del municipio.