Dos décadas de ciencia

La Voz

A CORUÑA

EDUARDO

El pulso de la ciudad El equipo del museo científico conmemoró el veinte aniversario de su inauguración. Los trabajadores de Unión Fenosa celebraron la festividad de su patrona

01 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Con motivo del veinte aniversario de la inauguración de la Casa de las Ciencias tuve la oportunidad de hablar con el catalán Carles Puig , uno de los técnicos que colaboró con la puesta en marcha del museo. «Recuerdo que vinieron a verme a Barcelona Moncho Núñez y Francisco Vázquez , que acababa de salir elegido. Fuimos al Museo de la Ciencia de la Ciudad Condal y al alcalde le llamó la atención la cantidad de niños que había», rememora Puig, que considera que es más difícil que surja una idea que ponerla en práctica. Cuenta muchas anécdotas, como que la parte mecánica de los distintos módulos los hicieron en el desaparecido cuartel de Artillería. «Todavía funcionan varias de aquellas primeras instalaciones», matiza. Ayer acompañó a los trabajadores que forman la familia de la Casa de las Ciencias en la pequeña fiesta de cumpleaños que celebraron en el parque de Santa Margarita. ?os empleados de Unión Fenosa comenzaron a lo grande el mes de junio. Ayer tuvieron jornada de descanso por ser el día de la patrona, Nuestra Señora de la Luz. El martes por la noche más de doscientas personas acudieron a la pertinente fiesta que se celebró en el Hotel Barceló y a la que asistieron distintos directivos como Luis Díaz , Manuel Fernández Pellicer o Miguel Ángel Árias , entre otros. ?n Betanzos, Manuel Justo Vázquez Míguez , Lito , es un hombre muy conocido que desempeñó distintos cargos de responsabilidad. Hace unos días, sus compañeros y sus muchos amigos le tributaron un homenaje por llevar 40 años en la delegación betanceira del Banco Echeverría. A la cita acudió el presidente de la entidad y el alcalde del municipio. «Non é de política, nin de filosofía, nin de relixión, senon un pouco de todo», comenta Victorino Pérez Prieto sobre la obra que ayer presentó en el Centro Fonseca. El original título del trabajo, editado por la colección de ensayo de Xerais, es: Contra a síndrome NNA (Non hai ningunha alternativa) y le añade el subtítulo Unha aposta pola esperanza e pola fraternidade . «Ten que haber unha alternativa a este mundo marcado polo pensamento único e o antídoto é o amor solidario», explica el autor.