Un rayo de la borrasca Ingrid provoca un apagón de hora y media en el faro de la torre de Hércules, en A Coruña
A CORUÑA
Una fuerte descarga en un punto de la red eléctrica dejó a oscuras el monumento, pero el suministro se repuso poco después
23 ene 2026 . Actualizado a las 11:31 h.La borrasca Ingrid, que azotó con intensidad la ciudad de A Coruña durante la madrugada de este viernes, causó una avería en el sistema de iluminación de la torre de Hércules. Según los datos facilitados por la Autoridad Portuaria, organismo responsable del mantenimiento del monumento, el faro se apagó a las 3.00 horas tras registrarse una fuerte descarga eléctrica en la zona. El fallo técnico no fue consecuencia de un impacto directo del rayo sobre la estructura de la Torre, sino que la descarga alcanzó un punto de la red eléctrica general. Este suceso provocó una sobretensión que afectó a la instalación del faro, dejándolo fuera de servicio de forma inmediata. Los técnicos de la Autoridad Portuaria trabajaron en la resolución de la incidencia, logrando reponer el suministro a las 4.30 horas mediante la utilización de un grupo electrógeno.
En la actualidad, el personal se encuentra evaluando el alcance total de los daños para proceder a su reparación definitiva. No obstante, el faro se mantiene operativo a todos los efectos para la seguridad marítima. Este incidente se produce apenas un mes después de que la Torre sufriera otro episodio similar; la pasada Nochebuena, el faro también permaneció apagado durante una hora y media.
Las otras veces que un rayo apagó la torre de Hércules
El año 1769 es la primera referencia documentada más antigua que existe sobre la caída de un rayo en la construcción. El hecho sucedió también en verano, el 5 de agosto, cuando una descarga eléctrica incendió el farol que quedaba y arruinó la torrecilla donde estaba. La falta de recursos de la época provocó que la estructura no se reparase por completo hasta 1772. Durante ese lapso, se encendían varios farolillos de mano para mantener la señala. Ya en 1788 comenzó una gran reparación de la construcción, la que confirió el aspecto actual. El pararrayos no aparecerá hasta la llegada del siglo XIX.
Ya entrados en el XX, el sistema de protección de la torre frente a las descargas eléctricas fue un quebradero de cabeza para las autoridades. En 1992, otro rayo destruyó la estructura. Un suceso que permitió comprobar que el pararrayos tenía una cabeza radiactiva. En ese momento, Eduardo Toba, jefe de Demarcación de Costas de Galicia, anunció que la herramienta que iba a sustituir a la dañada cumplía con la normativa vigente.
Solo un año después, en 1993, otro impacto vuelve a apagar la luz del faro. Ese día, un 10 de octubre, la avería afectó incluso a los sistemas de seguridad. La reparación no llegó hasta pasada la medianoche. Pedro Pasantes, el farero, contó a La Voz que no recordaba otro momento en que la señal lumínica hubiera estado tanto tiempo apagada, más de una hora en el momento de la declaración. No obstante, sí que tenía presente el mes de enero de ese mismo año, apenas un mes después del Mar Egeo, cuando los andamios rodearon el faro ennegrecido para proceder a su limpieza.
Dos horas fue el tiempo en que el milenario faro estuvo apagado en el año 2006, por la caída de otro rayo. La razón se debió a que a los técnicos les costó encontrar la avería. A pesar del apagón, tanto Salvamento Marítimo como los fareros indicaron que la falta de señal no supuso ningún peligro para la navegación, gracias a la tecnología GPS con la que ya contaban las embarcaciones de hace 20 años. De todos modos, Pasante recordó durante ese suceso la importancia de la torre de Hércules. «Los faros son moi importantes para que os barcos podan comprobar que van ben no rumbo», contó a La Voz. Dos años después, en 2008, otra gran tormenta sembró el pánico en la ciudad, sobre todo, porque un rayo impactó en la terraza de la torre Efisa y otro rozó, esta vez sin daños, la de Hércules.
Esa suerte no se corrió durante el año 2011. Una descarga eléctrica afectó a la instalación de la torre un 16 de febrero, que tuvo que ser revisada y reparada por los técnicos de la Autoridad Portuaria. Además, se realizó una inspección urgente del circuito del pararrayos. Fuentes municipales no descartaron en ese momento que se hubiera producido el suceso por una anomalía en la citada instalación. Más allá de las causas, en diciembre de este mismo año se aprobó el cierre de la estructura para completar una serie de mejoras exigidas por la Unesco, que nombró la torre como Patrimonio de la Humanidad en 2009. La sustitución del pararrayos no se produce hasta mayo de 2012, se instala un nuevo sistema que consigue una mejora estética de la cúpula.
Otra gran tormenta como la de este viernes volvió a apagar la señal portuaria un 5 de febrero de 2017. Esa madrugada cayeron en Galicia 471 rayos, pocos si se comparan con los más de 6.000 de la noche del pasado viernes al sábado. El impacto en la torre se produjo a las 00.30 horas y estuvo apagado hasta las 03.45 horas. Un período de tiempo más prolongado que los pocos minutos de apagón de esta vez.