Copian los datos con un lector y se quedan con el PIN para hacer compras por toda España A una de las tres víctimas que presentaron denuncia le robaron 2.800 euros en tres días
11 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?a policía busca a una banda de piratas de tarjetas de crédito que ya ha dado varios golpes en la ciudad. Uno de ellos a una mujer que el pasado día 31 retiró 200 euros en el cajero de la calle Médico Rodríguez en presencia de tres hombres. Tres días después, su banco le informaba de que había agotado el saldo en operaciones realizadas en diferentes centros de Torrevieja y Madrid, pero ella no había abandonado A Coruña. Los timadores lograron robarle 2.800 euros. «Algunas compras las hicieron en centros de telefonía, cargaron las tarjetas de dos móviles en Madrid, y el resto en Alicante», asegura la mujer timada. Otras dos personas presentaron sendas denuncias ante la policía por incidentes similares. Uno de ellos es un hombre con cuyos datos los delincuentes realizaron varias operaciones también en Torrevieja. La otra persona es una mujer que retiró dinero en un cajero de la Fuente de San Andrés. «Fui a coger dinero al cajero de siempre y cuando ya estaba acabando la operación, un joven de buena apariencia se me acercó y me dijo que se me habían caído 20 euros. Yo estaba segura de que no era así y me puse un poco nerviosa», relata una de las víctimas, que cuenta que notó cómo otras dos personas la vigilaban. Tarjeta en el suelo «Al final me engañaron, poco después me dijeron que tenía la tarjeta en el suelo y esta vez era verdad, pero supongo que en ese momento ya tenían todos los datos necesarios para robarme», asegura la mujer. No es la primera vez que este tipo de delincuentes actúan en la ciudad. El verano pasado un importante número de gallegos vieron cómo disminuían los saldos de sus cuentas, con cargos de tarjetas Visa. Se trataba de compras que ellos no habían realizado y además estaban registradas en Venezuela, Estados Unidos, Sudáfrica, Malasia o Australia. Los usuarios jamás habían visitado los países donde se efectuaron las operaciones. Estos fraudes se realizan en algunos casos con métodos sofisticados como la introducción de programas informáticos en redes de transmisión de datos que capturan los referidos a tarjetas. Otros parten de la instalación de cajeros automáticos ficticios que capturan los datos de las tarjetas y memorizan el código introducido. Las bandas también se atreven a manipular los cajeros: introducen en el dispositivo un lector que copia los datos de la tarjeta y una microcámara oculta consigue que los ladrones conozcan el número secreto o simplemente se colocan detrás para verlo, como en los timos de los últimos días.