La primavera impone un «look» aventurero y pirata para los niños

Redacción A CORUÑA

A CORUÑA

El vaquero, pantalón y falda, en todas sus versiones, se presenta como prenda básica

24 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Llega el ambiente veraniego, de relax, de vacaciones. Sobre todo para los más pequeños, que han visto en la pasarela y ahora ya en los escaparates una moda cada vez más atrevida. El estilo informal, siempre cómodo, se impone cada vez más al clásico, que tan sólo se mantiene para los que todavía no han cumplido su primer año de vida. «Para las niñas pequeñas, desde los 3 años y hasta los 12, llega una moda muy similar a la de las adolescentes», explican desde una conocida tienda coruñesa. Esto es, colores vivos y diseño moderno. Las colecciones de los grandes diseñadores en moda infantil son buena muestra de ello. Los niños se convierten en aventureros y piratas y llevan prendas en tonos cuerda, kakis y marrones. Para ellas, las faldas y los vestidos son insustituibles, en tonos llenos de luz y de color, con volantes, mezcla de estampados floreados y cuadros vichy. Las faldas vaqueras -largas, hasta la rodilla y en versión mini- compiten en los escaparates con los pantalones capri, combinados con tops y decorados con cintas. Es una moda libre la que impera para esta primavera-verano, con un estilo dulce e ingenuo que apuesta por los colores cálidos -rosa, celeste, blanco y albaricoque- para los más pequeños. Para ellos Para los varones se registra un paulatino regreso al estilo más deportivo. Las bermudas pijama, las sudaderas de tricot y las camisetas se han convertido en indispensables. El vaquero, cómodo e informal, se mantiene. En algunas colecciones aparecen, desgastados, combinados con camisetas con mensajes, grafitos y transfers en colores vivos. Para acentuar el aspecto deportivo y conseguir un aire cada vez más fresco, los colores azules se combinan con tonos pasteles. En cuanto a los tejidos, la moda infantil continúa echando mano del piqué, el lino y el denim. A los clásicos como el popelín de algodón se suman también otros más arriesgados como la mezcla de punto con tul, la gasa, la rejilla o, incluso, el organdí.