«No tuve arrestos para ser bohemio; significa renuncias»

Dolores Vázquez A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Cronómetro | Xusto Moreda Pérez PINTOR Xusto Moreda inaugura esta tarde en Portas Ártabras una muestra en donde incluye óleos, con caras de mujeres y fruteros, y sus experimentaciones con piezas de alfarería

02 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

«Soy la portada número 22 de la Enciclopedia Gallega y los 21 anteriores están muertos», asegura Xusto Moreda (Ribadeo, 1935). Este coruñés de adopción afirma ser primitivo a la hora de pintar y se declara de izquierdas y ateo, pese a tener una especie de altar en su estudio, en donde contempla desde una cama tipo imperio el avance de sus obras. Una infinidad de ojos geométricos, femeninos y coloristas observan a todas sus visitas. -¿Cuándo empezó su producción artística? -A los 18 años, siendo impresionista y después admirando a Picasso y a Matisse y posteriormente, al pasar más años, me interesó el expresionismo alemán. El expresionismo germano es más duro que el mío. A mí se me nota que soy galaico. Los galaicos podemos ser dramáticos, pero somos menos trágicos. -¿Cómo consiguió que poetas como Avilés de Taramancos o Xoán Cabana escribieran sobre sus obras? -Me moví en ese mundo. Los poetas iban a mis exposiciones. Andábamos una cuadrilla de artistillas detrás de Lugrís padre, que era muy bueno contando anécdotas. -Una vida muy bohemia -Sinceramente, no. Me encantan las tascas, las tabernas y las charlas con los amigos, pero no tuve arrestos para irme a Madrid a pintar carteles de cine y trabajar las galerías. La bohemia significa muchas renuncias. -La mayoría de sus cuadros incluyen mujeres. -Las mujeres significan el matriarcado, la casa, mi madre y las cosas de mi infancia. En bodegones sólo pinto fruteros. Los bodegones al uso no me gustan. -Hay quien relaciona sus obras con temas sexuales. -Hay un tinte sexual. Los bodegones son como nidos de óvulos por fecundar, es el nacimiento de la fruta. -¿Qué presenta en Portas Ártabras? -Óleos y alfarería. La mayor parte de mi obra son óleos, hice otras cosas, pero a medida que voy avanzando en edad me molesta distraerme. Dirá que no soy coherente porque también me intereso en la alfarería popular. Trabajo con la alfarera Lola Faya, de quien me subyugó su personalidad y quien de vez en cuando me hace piezas a las que doy color. -Usted dice sentirse bien tratado por la crítica. -Sí, pero en Galicia el arte está muy poco valorado.