Alfonso Molina comparte honores con Lavedra en la atascada avenida a la que da nombre oficial el antiguo alcalde. Se usan como si fuesen sinónimos, incluso en los periódicos locales, donde la brevedad de Lavedra suele encajar mejor en los titulares que el largo Alfonso Molina. En contraste, hay nombres que enseguida calan y dejan en el olvido a su predecesor, como paseo marítimo, que se ha tragado con la fuerza de las olas del Orzán y Riazor a la avenida de Barrié de la Maza. Muy extendido está todavía el uso de Cuesta de la Unión para referirse a la calle Pla y Cancela. Sigue vivo el recuerdo de la fábrica de gaseosas que dio nombre a esa empinada vía años atrás. Cuestas también hay en La Falperra y su entorno, zona conocida popularmente como El Gurugú, que es un monte marroquí. Apodo popular es también el de avenida de los Castaños aplicado a Salvador de Madariaga, debido a la gran cantidad de árboles de esta especie allí plantados. O el de El ventilador que los vecinos de Os Castros aplican al Mirador, donde Eolo azota a conciencia. Hablando del viento. Durante décadas se pensó que la Puerta de Aires se llamaba así debido a la intensidad en esa vía de tal fenómeno meteorológico. Fue hasta que se descubrió que el nombre procedía de un señor feudal apellidado Ares. Demasiado tarde para dar marcha atrás: hasta oficialmente se denomina Puerta de Aires. La acumulación de bancos en la calle Durán Loriga motivó que se la rebautizase como el Wall Street coruñés, recuerda Ángel Padín. Curiosamente, en esa vía estuvo abierta durante años una concurrida sala de juegos de tan norteamericano nombre. A mediados de los noventa, la placa de la plaza de España fue sustituida durante unas horas por otra que ponía «Campo da Leña». La acción reivindicativa, por la que se pretendía devolver a la plaza «o seu nome orixinal», se la atribuyó un grupo independentista. La avenida de Montoto conserva su placa, apunta Padín. Así se llamaba antes el tramo que iba de Puerta Real hasta la avenida de La Marina. En 1937, el Ayuntamiento aprobó que Montoto fuese absorbida por la Marina. Sin embargo, sigue apareciendo en los callejeros de uso más común. Por cierto, Puerta Real solo figura hoy en los rótulos de los autobuses.