Le presta el ciclomotor a un amigo y para recuperarlo tiene que denunciarlo ante la Guardia Civil El coche y la pluma no se le debe prestar a nadie. Desde ahora en el dicho también habrá que incluir la motocicleta. Estaría de acuerdo con ello un vecino de Oleiros. Éste atendió con toda su buena fe la desesperada solicitud de una amigo para que le dejase dar una vuelta en su ciclomotor, pero el paseo duró cuatro meses. Semejante periplo tuvo que ser interrumpido por la Guardia Civil, tras detener el jueves al «piloto-jeta» después de que el propietario de la moto presentase la correspondiente denuncia.
30 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El propietario de la motocicleta no tuvo inconveniente en prestársela a su amigo, W. A. P. L., de 21 años y también vecino de Oleiros. Quizás por la amistad que existía entre ellos o por la insistencia en la petición del vehículo. Sin embargo, tras los acontecimientos, quedó demostrado que la confianza, a veces, da asco. En esta ocasión, el aprovechado convirtió dar una vuelta de unas horas en ciclomotor en utilizar el tiempo suficiente para recorrer toda Europa, cuatro meses. El propietario reclamó su vehículo en infinidad de ocasiones. Su amigo se hacía constantemente el loco. A pesar de su insistencia, su solicitud continuaba sin ser atendida. Las buenas formas no servían para convencer al motorista-jeta. Ante esta situación, al dueño del ciclomotor no le quedó otra alternativa que acudir al cuartel de la Guardia Civil de Oleiros. Allí presentó la correspondiente denuncia, por robo de la moto. Los agentes se dirigieron ayer al domicilio de W. A. P. L. A las siete y cuarto de la tarde procedieron a su detención y a requisarle el ciclomotor. Con estos amigos no se necesitan enemigos.