Emilio Pérez Touriño achaca a la Xunta el pago de las tasas en la A-9 y la A-55
16 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El candidato del PSdeG a la presidencia de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, no se anduvo por las ramas en Camariñas. «Desde mi puesto de secretario de Estado de Infraestructuras que ocupaba entonces, puedo decir que la Xunta nos la metió doblada», explicó con franqueza. Touriño resumió en pocas palabras la situación: «Teníamos previsto llegar con la A-6 hasta el corazón de A Coruña. Había un vial desocupado que pensábamos reabrir al tráfico para enlazarlo con A Grela y revitalizar esa parte de la ciudad. Entonces, recibí la llamada de Víctor Manuel Vázquez Portomeñe y me pidió llevar el enlace a Sabón. Nos dijo que iban a hacer una autovía gratuita hasta Carballo. ¡Y nosotros nos lo creímos! Nos la metieron doblada y, por ahorrar y racionalizar el gasto, ahora pagamos dos peajes completamente absurdos». En ese sentido, Emilio Pérez Touriño hizo especial hincapié en la anormalidad del peaje de A Barcala y Macenda. «Parece ridículo que se pueda circular durante más de quinientos kilómetros por una autovía completamente libre de peajes y que, de repente, haya que hacer una pequeña parada para abonar una cuota por completar los últimos dieciséis. Parece una trampa para los automovilistas», insistió. Quizá por ello, el candidato socialista se comprometió a que, si salía elegido para ocupar la presidencia de la Xunta, «eliminaremos todos los peajes y se podrá circular gratis total tanto hasta la avenida de Lavedra como en el tramo construido entre A Coruña y Carballo de la A-55».