El buen tiempo se alía con el Millennium

L.P. / V.R.D. A CORUÑA

A CORUÑA

La TVG retransmitirá todos los años las Campanadas desde A Coruña si la convocatoria de éste es un éxito La meteorología, esa ciencia que desde hace varios meses se las trae con la ciudad, ha decidido aliarse con el Millennium justo en los días en los que se celebrará su inauguración. A la oficial, el próximo sábado, se espera la asistencia de miles de personas. La más vibrante, la que se producirá en el paso del segundo al tercer milenio, reunirá a buen seguro a otros miles de coruñeses y foráneos a sus pies. Algunos hoteles de la ciudad ya han cubierto sus reservas para la noche más festiva y mágica del año.

26 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Buena parte de esas reservas corresponden a turistas de fin de milenio que quieren almacenar en su memoria una de las celebraciones más originales y se prevé que espectaculares de las que se producirán al mismo tiempo en todos los rincones del planeta. El 31 de diciembre a las 24.00 horas el Millennium pegará «doce bombillazos», tal como anunció el alcalde, Francisco Vázquez, que se ha confesado «ilusionadísimo» con este evento, al que ya se ha confirmado la asistencia de familias enteras, desde abuelos a niños de corta edad. Si todo sale según lo previsto, la TVG, que se encargará de retransmitir el evento a todos los puntos de Galicia y al resto del mundo a través de su canal internacional, se ha comprometido a celebrar la llegada de los Año Nuevos desde A Coruña, desechando en este caso la tradicional pero menos ligada a Galicia imagen de la Puerta del Sol de Madrid. Además, se ha constatado que diversas peñas de la ciudad ya se han puesto manos a la obra para acudir a celebrar el Millennium en la zona de la rotonda de San Roque, que se transformará en epicentro de las celebraciones. Simbología Por otro lado, y en cuanto a los trabajos culminados hace una semana, el arquitecto responsable del proyecto, Antonio Desmonts, aclara que decidió elegir para el entorno materiales como el granito o el acero, para reducir al mínimo el impacto ambiental en este punto de la costa. Por su parte, Gerardo Porto, el autor de los dibujos que los artesanos holandeses tallaron en cristal, explica que sus estampas son «pura simbología». «Traté de reflejar en una serie de hitos, como María Pita o la emigración, los principales episodios de la historia de la ciudad». Desmonts apunta que «el cuento» que narra el obelisco «sólo se lee hasta los 12 metros de altura donde están las figuras, a partir de ese punto decidimos incluir imágenes más abstractas». El juego de luces resulta crucial. El arquitecto señala que hay dos sistemas de iluminación diferentes. El conmemorativo, que sólo se empleará en la medianoche del próximo 31 de diciembre, se enciende por tramos al ritmo de las doce campanadas de Fin de Año. El alumbrado general, el que permanecerá después, dispone de un grupo de focos de 400 vatios e incluye puntos de luz en las aristas. «Lo más difícil fue evitar las distorsiones en las figuras, porque los cristales son gruesos y podían hacer sombra, pero quisimos que se transparentase un poco la estructura de acero para remarcar su modernidad», concluye Desmonts.