Los vecinos no se percataron del seísmo debido a su escasa magnitud «¿Hubo un terremoto en Mesía? No sentimos nada». La familia Gómez Freire, que regenta un bar en Mesía, mostraba así su sorpresa ante la pregunta acerca de cómo habían percibido el movimiento sísmico que se produjo a las 7.02 horas del pasado domingo, 24 de septiembre. En concreto, en A Póboa, lugar donde se localizó el epicentro, los vecinos no detectaron nada porque su magnitud _de 2,2 grados en la escala Ritcher_ lo hace imperceptible. Pero los sismógrafos sí se percataron del fenómeno.
28 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Los vecinos de Mesía se despertaron el pasado domingo con un terremoto a sus espaldas. Pero no se enteraron. Leve e inofensivo, el movimiento sísmico sólo quedó reflejado como uno de los numerosos sucesos que registra el Instituto Geográfico Nacional. Este organismo detectó en España, desde el pasado 17 de septiembre hasta fecha de hoy, veinte fenómenos de estas características. Antonio Sampayo, uno de los responsables de la delegación en A Coruña, afirmaba ayer que «este tipo de fenómenos pasa desapercibido para la población», por lo que no debe producir ningún tipo de alarma a los vecinos. Lugar tranquilo A Póboa es un tranquilo lugar del Concello de Mesía en el que estuvo radicada la capitalidad del municipio en el siglo XV. El sismo también fue recibido por sus vecinos sin dar señales de alarma, aunque la curiosidad se mezclaba con la duda de si no se trataría de alguna broma. De hecho, el alcalde de la localidad, José Eduardo Fraga, afirmaba no haber oído «ni comentarios de los vecinos». Eso sí, reconocía que el silencio de algunas de las personas consultadas respondía a que «pensarían que les estaban bromeando», más que a una falta de hospitalidad por parte de los residentes en este atractivo lugar.