«Llegan y se van con mucha alegría»

La Voz

A CORUÑA

De los trescientos niños saharauis que llegaron ayer a Lavacolla para convivir con familias gallegas, treinta y dos se repartieron por la comarca, entre A Coruña, Arteixo, Cambre, Oleiros y Culleredo. Esta experiencia solidaria se viene desarrollando desde hace siete años, dentro del programa Vacaciones en paz, organizado entre las delegaciones del Frente Polisario y diversas asociaciones de ayuda al Sáhara.

09 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Los niños escogidos suelen ser huérfanos de combatientes de la guerra, de buen rendimiento escolar y buena salud, que no han visitado anteriormente España. «Suelen regresar con la misma alegría con la que vuelven, llevándose su álbum de fotos», asegura Conchita. En cuanto a los padres, no hay criterios excluyentes, aunque se suelen buscar familias con niños de su edad. Ellos correrán con todos los gastos de la manutención, salvo la atención médica, que corre a cargo del Servicio Galego de Saúde. Entre las actividades de la Asociación Galega de Axuda ó Sáhara está la organización de algún viaje para que los padres puedan visitar los asentamientos donde viven los pequeños. Conchita decidió emprender esta aventura hasta Daj-la: «Dormíamos y comíamos en el suelo. Tuvimos que viajar cinco horas en un camión, y fue terrible ver la vida que les espera».