Entregados a la ciencia

Manuel Luis Casalderrey
Manuel-Luis Casalderrey RINCÓN ABIERTO

CIENCIA

Servicio Ilustrado (Automático)

23 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Por estas fechas del año 1898, el matrimonio Pierre y Marie Curie comprobaron experimentalmente la existencia de un elemento, hasta entonces desconocido, al que dieron el nombre de radio (Ra), debido a que emitía radiaciones más intensas que otros elementos radiactivos. El descubrimiento del radio fue obra de titanes. Se hizo realidad por la dedicación y entusiasmo de ambos científicos, totalmente entregados a la ciencia. Partieron de varias toneladas de pechblenda, un mineral de uranio y, después de un largo proceso de cristalización fraccionada, consiguieron aislar una pequeña cantidad de radio.

Desde el inicio de la pandemia provocada por el coronavirus SARS-CoV-2 hemos asistido a una carrera desenfrenada de científicos que buscaban desesperadamente una vacuna que protegiese a la humanidad. El resultado de su entrega a la ciencia ha sido la producción de varias vacunas en un tiempo récord, con la imprescindible colaboración de la tecnología.

Hay diferencias entre la entrega de los Curie y la de los investigadores de las empresas farmacéuticas. Los Curie publicaron sus trabajos para conocimiento de todos, no patentaron nada y ganaron poco dinero. Los científicos de las farmacéuticas han sido espoleados, sus empresas han patentado todo lo patentable y piensan conseguir ingentes cantidades de dinero. Hay otros científicos, que trabajan en centros de investigación, cuya labor se asemeja a la de los Curie.