Galicia, una anomalía en el mapa de la vibriosis

Científicos gallegos, británicos y de EE. UU. vinculan la subida de temperatura del mar a la de estas infecciones

Vinculan esos casos de vibriosis al aumento de la temperatura de la superficie del mar en la costa gallega
Vinculan esos casos de vibriosis al aumento de la temperatura de la superficie del mar en la costa gallega

redacción / la voz

Investigadores de la Universidade de Santiago, del Centro de Ciencias del Medio Ambiente, Pesca y Acuicultura (Cefas) del Reino Unido, hospitales gallegos, Sanidade y el sector productor se han aliado para tratar de descubrir por qué Galicia es zona endémica de infecciones por la bacteria Vibrio parahaemolyticus, cuando en el resto de Europa está considerada como un mal raro y esporádico.

El territorio gallego se tiene por una anomalía dentro del mapa epidemiológico de esta bacteria en Europa desde que a finales del siglo pasado surgieron abruptamente infecciones por Vibrio parahaemolyticus. Ahora los investigadores vinculan esos casos de vibriosis al aumento de la temperatura de la superficie del mar en la costa gallega. «Esto puede representar un factor fundamental que contribuye a la aparición de enfermedades relacionadas con estas cepas patógenas», explicó Jaime Martínez-Urtaza, investigador del Cefas británico y que figura como primer firmante del artículo, que ha sido publicada en la revista Emerging Infectious Diseases. En ese trabajo, en el que participó el profesor de la Escola Técnica Superior de Enxeñaría de la USC Joaquín Triñanes, se analizó la serie temporal de temperaturas de la superficie marina con el objetivo de estudiar un posible calentamiento en la ría. Y de esa observación se dedujo que, entre 1982 y el 2016, hubo un calentamiento en las rías gallegas, al aumentar en 35 el número de días en los que el agua está por encima de los 18 grados, temperatura que propicia este tipo de infección, que provoca vómitos y diarrea al que consume marisco con la bacteria.

Según los investigadores, ese calentamiento no ha sido progresivo, sino que hay dos claros saltos que, además, coinciden con brotes importantes de vibriosis. Esos saltos se produjeron en el 94, cuando aumentó 0,4°, y en el 2014, que subió 0,7°. Esos cambios «han actuado como una especie de propulsor de las poblaciones de ciertos patógenos en las rías, que aumentan por encima de 18°», expuso Triñanes.

Secuenciación genómica

El estudio utilizó por primera vez la secuenciación genómica de una población de Vibrio parahaemolyticus, lo que ha permitido «establecer el origen más probable de esas cepas presentes en Galicia y estimar las fecha en que fueron introducidas en las rías», señaló el profesor Triñanes.

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