Con la entrega de premios, que tendrá lugar mañana, se cierra la 25.ª convocatoria de los Prismas Casa de las Ciencias a la Divulgación. El Prisma Especial del Jurado se lo han concedido a Ramón Núñez Centella. El primer galardón de esta modalidad se otorgó en el año 2000. Por lo tanto, el de Moncho hace el número 13. Si alguien se merecía un Prisma Especial, ese es Ramón Núñez. Engendró, apoyándose en un magnífico equipo y con la necesaria connivencia de políticos de altura, las tres instituciones que constituyen lo que hoy se conoce como museos científicos coruñeses: Casa de las Ciencias, Domus y Acuarium Finisterrae. Además acaba de resucitar el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología y conseguir que su nueva sede en A Coruña sea una brillante realidad.
Con motivo de la concesión del premio, Núñez Centella pronunciará una conferencia en la Domus titulada Cómo me enamoré de la ciencia. Él nos dará sus razones, de forma brillante, clara y sencilla como siempre. No sé cómo se enamoró, pero sí sé lo que hizo por su amada (enamorarse es prendarse de amor): conseguir que otros se enamoren también de la ciencia a través de las actividades (prohibido no tocar) desarrolladas en las instituciones científicas directamente creadas y en otras, en las que la influencia de Moncho ha sido notoria. Es una suerte que Ramón Núñez se haya enamorado de la ciencia, por el bien de la ciencia y también de las letras.