Termina otra campaña de excavación en el yacimiento prehistórico de Becerreá sin que los científicos lograsen determinar cuál puede ser su antigüedad máxima
28 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Los arqueólogos de las universidades de Santiago y Tarragona que investigan los yacimientos prehistóricos de la cueva de Valdavara, en Becerreá, cerrarán esta semana la tercera campaña anual de sondeos sin haber cumplido uno de sus principales objetivos, que consistía en completar la secuencia cronológica de la gruta. Los sedimentos acumulados en el piso de la cueva durante miles de años han resultado ser más profundos de lo que suponían los investigadores, que no han conseguido llegar a la roca madre y por tanto no saben aún cuál es la antigüedad de las capas más profundas del subsuelo y de los materiales arqueológicos que pueden encerrar. «El potencial de la cueva es mayor del que esperábamos y en esta campaña no podremos terminar los sondeos, así que habrá que completarlos el año que viene», señala el arqueólogo Manuel Vaquero, codirector de los trabajos. En los tres sondeos practicados en esta ocasión en la cueva -dos en el interior y uno delante de la entrada- se alcanzaron profundidades de más de un metro. Estas excavaciones proporcionaron numerosas muestras de los mismos tipos de industrias que fueron localizadas en el yacimiento el año pasado, encuadradas en el Paleolítico Superior y el Mesolítico. También resultó ser más profundo de lo que se esperaba el yacimiento denominado Valdavara II, a unos metros de la cueva, donde en las campañas precedentes se hallaron restos humanos de la Edad del Bronce. Si bien esta campaña no produjo hallazgos espectaculares como la del año pasado -en la que se hallaron los objetos de adorno más antiguos conocidos hasta ahora en el noroeste-, los arqueólogos esperan obtener de ella abundante información que les ayudará a reconstruir la evolución de los primitivos poblamientos humanos de la montaña lucense y de las condiciones climáticas y ambientales en que vivieron. Entre otros elementos, los investigadores hallaron restos de fauna que ahora serán analizados en el laboratorio y a los que se supone una antigüedad mayor que los restos arqueológicos más antiguos del yacimiento, de unos 17.000 años.