El campus homenajeó ayer al fallecido profesor José Nespereira, cuya placa en el Xurés había sido robada
20 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.La facultad de Ciencias del campus ourensano celebró ayer su patrón, San Alberto Magno. La jornada sirvió para homenajear al profesor José Nespereira justo cuando se cumplen 25 años de su temprano fallecimiento. En 1984 este investigador pionero en el campo de la minería y mineralogía ya había sido homenajeado y una placa recordaba su trabajo en el parque natural del Xurés. Nadie sabe exactamente cuando, pero el rótulo conmemorativo fue robado.
Ayer los honores le fueron devueltos con tanta o mayor emoción que hace 22 años. De hecho la nueva placa es una réplica exacta de la original gracias a que Manolo Buciños, su autor, conservaba aún el molde. El decano de la faculta de Ciencias, Juan Carlos Mejuto, y su viuda, Victoria Jato, que también trabaja en el campus, fueron los encargados de descubrir el recuerdo conmemorativo en el Politécnico. Mejuto recordó la importancia que tuvo Nespereira para el desarrollo de la investigación universitaria en Ourense cuando los estudios que aquí se impartían aún dependían de la llamada Universidad de Galicia. Además destacó la importancia de sus trabajos por su esfuerzo de hacer accesibles sus conocimiento a toda la sociedad. «Os seus estudos sobre Galicia publicado no Boletín Auriense seguen sendo un referente», dijo.
Museo de historia natural
Su viuda, Victoria Jato, se centró más en el aspecto humano aunque también habló del proyecto más importante que Nespereira dejó inacabado, la elaboración de una obra que recogiese la mineralogía de Galicia, su gran pasión. Para intentar saldar esa cuenta pendiente con su su pasado, la familia del profesor ourensano cedió ayer una gran colección de minerales que, según dijo Mejuto, servirá como germen para la creación de un museo de historia natural.
Muy emocionada, Victoria Jato agradeció la presencia del centenar de personas que asistió al acto y dijo que con ella se demuestra que «los que se van, cuando son buenos, algo de ellos permanece con nosotros y camina a nuestro lado».