Esos locos cacharros

La Voz

CIENCIA

CECILIA DÍAZ

El pulso de la ciudad Bicis antiguas, instaladas en la Casa de las Ciencias, acercan la física a la gente de una manera entretenida. Una caravana de «escarabajos» atravesó la ciudad

30 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

En la Casa de las Ciencias han montado una actividad muy curiosa, que empezó a funcionar ayer y sigue hoy en marcha. Se trata de bicicletas antiguas con las que se pretende enseñar a la gente un poco de ciencia de una manera divertida. Y muy divertida. Basta echar un vistazo a los modelos de las dos primeras fotos para imaginar lo que se siente al subirse a sus sillines. A los chicos del tándem se les ve muy a gusto, el uno al lado del otro, acompasando sus pedaleos en un tranquilo paseo. El otro, el que parece que ha trucado su cacharro para poder ir echándose una siesta, maneja con habilidad una bicicleta reclinada. Parece fácil, pero tiene su truco. Suerte que por allí andan unos monitores muy atentos que se encargan de explicar cómo colocar el cuerpo según el modelo. Cada bici, una historieta Algunos, como Paco Pérez , van vestidos de época. Tienen que estar muy atentos para que los que se atreven con las bicis «no se desmochen», como él dice, porque cada vehículo «tiene su historieta». Rebeca de la Pinta , que es de Ponferrada pero estará un año por estos lares gracias a una beca, no va disfrazada, pero también lidia con la gente. En general, dicen, hacen caso, aunque ayer algún que otro chaval dio un poco de guerra, que para eso están los críos. Los más activos eran Rubén Mahía y Jesús Vázquez , que confesaron haber corrido «un poco» con el tándem y avisaban de que algún modelo era más complicado de manejar porque temblaban las manos. Lo mejor es que ustedes mismos lo comprueben. Las bicis extraordinarias , que así se llaman, están disponibles hoy de doce a dos y de cinco a nueve. Tranquilo y relajado en medio de tanta bici se le veía a Domingo Escutia , que aterrizó anteayer por la tarde en Alvedro después de salir de Valencia a la hora de comer. Este hombre es el jefe de producción del Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, que está en la ciudad del Turia, y nos trae esta actividad que por tierras levantinas, según contaba ayer a este periódico, tuvo un gran éxito de público. La química entre estos valencianos y el director de nuestra Casa de las Ciencias, Ramón Núñez , posibilita estos intercambios tan provechosos. Cambiando de tercio, el viernes me topé con una llamativa comitiva de quince escarabajos , esos coches que hace unos años volvieron a ponerse de moda, para aquellos que puedan permitírselo, claro. La caravana, con quince de los míticos vehículos, salió de Riazor y terminó en Los Rosales. La excusa era de cine: promocionar la película Herbie a tope , versión de aquella cinta sesentera de la Disney protagonizada, lógicamente, por un escarabajo .