Abono necesario para los campos de la ilusión

Carlos Melchor AL OTRO LADO

CDLUGO

Entre medias de la vorágine olímpica, el balón vuelve a rodar en el fútbol profesional. Al contrario de lo que sucede con la excitación generada por los cinco aros de colores, el comienzo de competición para el Lugo está marcado por la apatía y el desdén de sus aficionados, en caso de que se hayan enterado que esto empieza, que ya es mucho suponer. Por muchos lemas o hashtags que se promocionen por el club en las redes sociales, la ilusión entre la parroquia se cultiva de otra manera. A falta de que algo cambie a última hora, los refuerzos son escasos y, en su gran mayoría, desconocidos. Que no por eso hay que dudar de su calidad, pero cierto es que la falta de nombres es un lastre para que la afición salga enchufada.

La plantilla que se enfrentara al Nàstic tiene aún tres huecos por cubrir. Luis César afirmaba a primeros de agosto que ese retraso se debía a que «estaban picando alto» en los refuerzos. Esa táctica para fichar es la adecuada para un Lugo que nunca va a ser primera opción de nadie. Pero cuando el tiempo pasa y el equipo se ve incompleto, ese picar alto se transforma más bien en frustración por no llevar a buen puerto las negociaciones que se consideran prioritarias. Si en la misma semana el director deportivo afirma públicamente que no se va a cubrir el lateral izquierdo con otro refuerzo y el entrenador dice lo contrario unos cuantos días mas tarde, la preocupación por la falta que de coordinación aumenta. Mas allá de nombres, el granero de puntos del Lugo siempre ha sido el primer tercio de competición al tener equipos muy conjuntados y bien trabajados que se aprovechaban de aquellos que todavía no lo estaban. La duda surge en qué pasara con estas idas y venidas y la supuesta debilidad de los mimbres que hay por ahora.

De lo que no cabe duda es que entre el desencanto y la apatía generalizada, el equipo de Luis César tendrá que hacer muchos méritos para enganchar a los que ni siquiera se han enterado de que el Lugo vuelve a la pelea. Saqués, desaparecido en combate los últimos meses, tiene la última palabra para conjuntar una plantilla ilusionante, palabra favorita del presidente para referirse al proyecto deportivo rojiblanco.