El agónico triunfo del Llagostera cumple el patrón del viejo Lugo
31 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.La apertura del pastel de Abel Molinero contra el Llagostera, avanzado ya el tiempo de descuento, rememoró el espíritu de última hora que inundó el Ángel Carro la pasada temporada. Los rojiblancos se ganaron la fama de castigadores tardíos en el último año de Quique Setién en el banquillo. Más del 63% de las victorias locales que firmaron los lucenses en la campaña 2014-2015 fueron a partir del minuto 80 de partido.
Los inicios
La tónica del curso pasado
Los aficionados lucenses ya están acostumbrados a que las tornas cambien en el Ángel Carro en los últimos 10 minutos. El incremento de la eficacia del Lugo conforme se amontonan los minutos es la tónica habitual desde la segunda jornada del curso pasado.
Contra el Valladolid, Pita se sacó de la chistera un gol en el minuto 83 que le concedió los tres puntos a los suyos. Manu fue el verdugo apenas unas jornadas después contra el Osasuna (4-3), rompiendo las tablas en el 81. Aganzo fue el protagonista ante el Sabadell (2-1), cambiando las tornas en el 88. Al Tenerife lo sentenció Iriome en el 87 (1-0) y al Recreativo, Luis Fernández en el 86 (2-1). Contra el Barça B las tablas parecían firmadas hasta que en el 83 apareció Caballero para poner el 3-2 y, aunque no fue definitivo, Manu terminó de hundir a un sentenciado Mallorca con el cuarto gol en el minuto 84. La sentencia de Abel Molinero en el 93 ante el Llagostera fue la más tardía registrada en las dos últimas campañas.
Empates
El más hiriente ante el Girona
Algunos equipos supieron contrarrestar la eficacia creciente de los rojiblancos la temporada pasada. Dos ejemplos claros llegaron en los choques con marcadores más abultados, ante el Zaragoza (3-3) y contra el Numancia (6-6). Contra los maños, Luis Fernández marcó en el 80, consiguiendo la ventaja para los suyos. Le neutralizó William José en el descuento.
Frente a los sorianos, David López marcó en el minuto 80 el 3-6 en Los Pajaritos, pero los numantinos neutralizaron a los de Setién con tantos de Sergi Enrich, Aranda y Natalio. Un escenario parecido se vio en el cruce de vuelta contra el Tenerife. Álvaro Peña abría el marcador en el 86, pero Vitolo de penalti en el 90 aseguraba el reparto de puntos.
Sin duda, el empate más hiriente firmado in extremis por los lucenses fue contra el Girona. Los catalanes no tuvieron margen para contrarrestar el gol de Caballero en el minuto 91. Fue en la última jornada de Liga y el zapatazo del argentino fundió las expectativas en Montilivi. El Girona se quedó sin la plaza de ascenso directo a Primera, que ocupó el Sporting de Gijón.
Intención de gol
Milla quiere imprimir más olfato goleador
El nuevo técnico, Luis Milla, trabaja para que los suyos desarrollen un mayor olfato goleador esta temporada. De momento ha conseguido anotar en todos sus partidos desde la pretemporada.