Abrir el periódico del lunes y buscar la clasificación de la Liga Adelante. Esta semana, para un lucense, un gesto tan rutinario no puede ser más especial y recordado. Después de 11 jornadas, el Lugo se encarama a una histórica e impensable plaza de ascenso directo, fruto innegable del buen hacer de los hombres de Quique Setién durante este comienzo de campeonato. El notable espectáculo futbolístico que se despliega en el Anxo Carro cada 15 días, conjuntamente con los excepcionales resultados deportivos, provocan que el producto que oferta la marca Lugo sea de lo más atractivo. Hace unas semanas nos preguntábamos en estas líneas cuáles podían ser las posibles causas de una afluencia de espectadores tan escasa, teniendo en cuenta el inmejorable escenario en el que se encuentra el club lucense.
Partiendo de la base que en el club existen unos buenos profesionales, que tratan de encontrar soluciones, quizás deberían ser más abundantes las ofertas para atraer a nuevos aficionados. Continuar ofreciendo la posibilidad de que el socio compre entradas a precio reducido, poner a la venta paquetes de entradas de bajo coste para varios partidos, imitar la iniciativa del pack familiar que recientemente llevó a cabo el Atlético de Madrid o aprovechar el incremento en el aforo del campo para invitar en partidos puntuales a escolares, podrían ser unas buenas iniciativas. Todo ello, con el objetivo de acercar al Lugo a la ciudadanía con miras a lanzar una potente campaña de captación de nuevos socios de segunda vuelta antes de las fiestas navideñas. ¿Por qué no aprovechar un abono como regalo de Reyes?
El lucense, por lo general, está muy mal acostumbrado al gratis total en la, por otra parte, escasa oferta de ocio y lúdica de la ciudad. Si a eso le añadimos una cierta dosis de apatía y de comodidad, cualquier iniciativa adquiere valor para tratar de doblegar una tendencia tan permanente. Sin duda, la ocasión lo merece.