Dos decisiones del técnico resultaron claves para la victoria sobre el Mirandés
30 sep 2012 . Actualizado a las 19:03 h.Dos decisiones iniciales tomadas por Setién frente al Mirandés resultaron decisivas para que el Lugo lograse la segunda victoria de la temporada, y el balón de oxígeno a una racha negativa que comenzaba a preocupar. La primera, el doble cambio táctico formado por la alineación del polivalente Óscar Díaz como falso nueve, en perjuicio de Fran Sol, y la segunda, el retraso de la línea defensiva por delante del área grande, juntando mucho más las líneas con el escudo de los medios centros y las ayudas de los interiores y hombres de banda en los rápidos repliegues para evitar los contraataques del Mirandés. Además, los puntas lucenses presionaban la salida del balón del rival y ahogaban las llegadas a los dominios de Yoel. La segunda decisión estribó en la doble reaparición de Pablo Álvarez y De Coz, revulsivos individuales, sobre todo, el lateral derecho, convertido en un auténtico puñal atacante y, al mismo tiempo, en un perfecto defensor. De nada le sirvió al Mirandés la presión de sus tres puntas, porque el juego asociativo de los lucenses fue un torbellino para la zaga visitante, partiendo de la perfecta sinfonía de Tonetto, Font, Pablo Álvarez, Óscar Díaz y Pita. Volvió a escasear el remate certero, pero se logró la dosis suficiente para abrir el marcador en el minuto 6, con una perfecto zurdazo de Tonetto en la ejecución de un libre directo. El Lugo desbordaba con facilidad por las bandas, sobre todo por la derecha. El partido se cerró en el inicio de la segunda parte, cuando apareció la cabeza de Pablo Álvarez para situar fuera del alcance de Goitia, un rechace del mismo a un remate a bocajarro del omnipresente Óscar Díaz. Y ahí sonó la trompeta del zafarrancho. Quique no tuvo inconveniente en reconocer al final que hubo que optar, en contra de sus principios, por cerrar líneas y esperar un contraataque que no llegó. Pesaban demasiado los goles encajados últimamente, y apostó por el conservadurismo.