Un tsunami histórico

Murillo

CDLUGO

26 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La nueva afición futbolística lucense ha irrumpido como un tsunami en las entrañas de A Cheda. Al son de las notas del estilo Setién, la última promoción de ascenso a Segunda ha catapultado a cotas insospechadas esa marea rojiblanca, que ha dejado raquítico el ya de por sí raquítico aforo del vetusto Anxo Carro. Cinco mil localidades insuficientes para el futuro inmediato y a medio plazo. Tal avalancha de aficionados ha cogido con el paso cambiado a todos, encabezados por los eternos conversos al culto conformista de nuestros ilustres caciques. El ascenso se frustró en el último suspiro ante el Alcoyano, en caso contrario, habría que buscarse un escenario provisional fuera de la ciudad con capacidad para la nueva demanda de aficionados. Lugo vuelve a encabezar el subdesarrollo de las siete grandes ciudades gallegas también en infraestructuras deportivas. Desde Santiago a Pontevedra, pasando por Ferrol y Ourense, existen estadios con capacidad para más de diez mil espectadores. Como sucede con nuestros vecinos de Ponferrada o León. Sin ir más lejos. Un auténtico desprecio más para los lucenses, gracias a nuestros ineptos e inoperantes políticos, con una visión nula de futuro. Así nos va.

Por vez primera en la historia del Lugo, casi todo el aforo de la tribuna y preferencia está ya vendido. Y todos aquellos aficionados que ocuparían de muy buen grado las mejores localidades y no anduvieron a tiempo, no podrán ver consumado su legítimo deseo. Una buena noticia por representar el termómetro de la demanda existente, y una pésima realidad que nos limita. Imagínense el día que nos visiten tres mil aficionados de Oviedo, por ejemplo. ¿Dónde los metemos, o dejamos fuera a los nuestros? La visita del primer e inesperado líder de la temporada, La Roda, y el exuberante triunfo en Barreiro del Lugo, concitan una primera cita irrenunciable para el estreno de mañana.