La absurda expulsión de Mariño con tarjeta roja directa en el partido de la Copa Federación en Cerceda trastocará los planes de Fabiano para el derbi. Al ser una competición oficial, la sanción la cumplirá en la Liga. Y lo más probable es que le caigan un par de partidos, por lo que las consecuencias serían todavía mayores. La buena noticia de Cerceda es el regreso de Vladimir, que pudo disputar 45 minutos, los de la primera parte. No jugaba desde la pasada campaña.
Desde su llegada al banquillo, Fabiano había apostado por juntar en la línea media a Claudio, Gonzalo y Mariño. Y ahora tendrá que buscar alguna alternativa.
Cholo, Rego y Jimmy, bajas
No será la única ausencia de cara al encuentro del domingo a partir de las 17 horas en San Lázaro frente al Lugo, ya que Jimmy también se lo perderá, en su caso por acumulación de amonestaciones. Y están fuera de combate, por lesión, Cholo y Rego.
Quien sí estará sobre el campo, salvo sorpresa o contratiempo de última hora, es el centrocampista Gonzalo. De su capacidad para interpretar el fútbol y los espacios y de su golpeo de balón dependerán en buena medida las opciones ofensivas del conjunto blanquiazul.
Gonzalo reconoce que la victoria conseguida en Ferrol supuso un importante bálsamo para el colectivo y, sobre todo, para la moral y la confianza. «Es algo que se puede ver tanto en los partidos como en los entrenamientos», analiza.
En su opinión, el cambio de inercia responde a que el equipo ha ganado en seguridad defensiva: «Pecábamos de que nos costaba mucho marcar y, por contra, nos hacían gol con demasiada facilidad. La intención inicial es que no nos marquen y tratar de aprovechar alguna de las ocasiones que se nos presenten».
En Pamplona, frente al filial del Osasuna, el Compostela consiguió dejar por vez primera esta temporada su portería imbatida.
Pero eso ya es historia y el equipo pone los cinco sentidos en la inminente visita del Lugo. Gonzalo reconoce que todavía no ha tenido ocasión de ver al rival, pero por las referencia que le llegan advierte de que «es un equipazo, con gente a la que le gusta tocar».
Para contrarrestar a los rojiblancos apuesta por «seguir mejorando en defensa y tratar de quitarles el balón».
Gonzalo, que vivió la pasada temporada el calvario de los atrasos y los impagos en el Ciudad de Santiago, vuelve a ver como esta temporada también hay problemas económicos en su nuevo equipo. Pero aún no enciende las alarmas: «Hasta llegar a cinco meses todavía queda mucho», subraya. Confía en que las gestiones que está realizando la directiva vayan dando resultados.