La sonora irrupción de Diego López

Rubén Ventureira

CDLUGO

Seis partidos seguidos como titular han bastado al gallego para asombrar en el Bernabéu y en el Camp Nou y convertirse en un ídolo para su afición

04 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Luce el 13 y gusta del negro en su equipación el nada supersticioso gato gallego que llama a las puertas de la selección... española, que en la de su tierra ya es titular. En apenas medio mes, Diego López (Paradela, Lugo, 1981) ha pasado de caro meta suplente del Villarreal a portero de moda del campeonato, gracias sobre todo a sus sonadas actuaciones en los dos templos del fútbol estatal.

Criado en el Lugo, se curtió en el filial madridista, con el que ascendió a Segunda. Dos temporadas a la sombra de Casillas en el Real Madrid frenaron su trayectoria. Acumuló experiencias (debutó en Champions , Liga y Copa), pero le pudo la morriña de minutos. Asumió que nunca disfrutaría de ellos teniendo delante «al mejor portero del mundo», como define a Iker. Y decidió marcharse. Solo dos canteranos han sido más rentables para el club merengue en toda su historia: Eto'o y Alfonso. A Diego, portero, lo vendió al Villarreal el pasado verano por seis millones, uno menos que los otros dos, delanteros.

De entrada, Pellegrini le negó la titularidad: en Liga jugaría el uruguayo Viera; Diego quedaría para la Copa y la UEFA. En Europa colaboró para que su equipo se clasificase como primero de grupo. En Copa lo llevó hasta cuartos. De nuevo suplente, al gallego le llegaron cantos de sirena internacionales: el Milan, que tiene tradición de porteros largos (el gallego mide 1,96), se interesó por él en diciembre. Pero su sitio, por ahora, está en Villarreal. Su ocasión llegó después de que Viera encajase tres goles en El Madrigal de un equipo con problemas para hacer uno, el Dépor. El siguiente partido fue de Copa, contra el Recre, y una intervención prodigiosa de Diego clasificó a su equipo. Ya no se ha apeado de la titularidad. Brilló contra el Barça en los dos partidos de Copa: en el de vuelta, en el Camp Nou, solo le marcaron en fuera de juego y detuvo un penalti lanzado por Messi. Del Bernabéu, en Liga, se llevó tres goles y un carro de elogios. Recordó a Casillas en el segundo tanto blanco: detuvo dos disparos a bocajarro seguidos, pero no pudo con el tercero. Ayer, en su sexto partido seguido como titular, el Mallorca únicamente lo pudo batir desde el punto fatídico; entre lo mejor de la jornada figura su parada a Güiza en el minuto 77. En Villarreal ya es ídolo.

Con la Eurocopa en el horizonte, se postula como tercer portero de la roja . Para Aragonés son fijos Casillas y Reina. Jubilado Cañizares (otro que emigró del Real Madrid huyendo del banquillo), el competidor de Diego es Víctor Valdés, al que el de Hortaleza citó una vez que se lesionó Iker. El barcelonista ganó el Zamora la pasada temporada y lo lidera en la actual.