«Lugo se movió por el amiguismo»

CDLUGO

Entrevista | Alfonso Santos Alfonso El abogado continúa analizando un período poco conocido y presenta en un volumen los juicios que setenciaron a muerte a varios lucenses

17 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace cuatro años se publicó en Ediciós do Castro La sublevación militar de 1936 en Lugo . Ahora llega a las librerías, en la misma editorial, la continuación de áquel volumen (que ya va por la tercera edición) y que repasa los años de la Guerra Civil en la capital lucense. Su autor, el abogado Alfonso Santos Alfonso (1935), siente la necesidad de escribir sobre un período todavía poco conocido entre los lucenses. -El propósito mío fue hacer un tratamiento global de la Guerra Civil, aunque reconozco que el libro es muy incompleto y admitía muchas posibilidades. -Usted enfoca parte del volumen desde el punto de vista de las sentencias de penas de muerte. -Influye de manera indirecta mi profesión, pero lo que más me dolió fueron los juicios sumarísimos. No tenían legalidad ninguna, como tampoco los que se hicieron desde el otro bando. Pero en el caso de Lugo la guerra continúa después de 1936 con los juicios, donde se ve una enorme desproporción entre los hechos y las penas. Hay que darse cuenta que el Ejército se sintió el salvador de España. -Pero también hubo muertes que no pasaron por los tribunales militares. -Los paseos pertenecen a la crónica negra y ahora comienzan a descubrirse por los pueblos de España las fosas comunes. Son las muertes fuera de los papeles oficiales. -Repasando las setencias se ve que el nuevo régimen elimina a personas con buena formación. -Está hecho a conciencia, con el único objetivo de sembrar el terror. Si se le hacía algo así a una persona con prestigio, los vecinos de la ciudad se preguntaban «qué nos pasará a nosotros». De este hecho vino mucha adhesión a Franco y que se fue multiplicando. Sólo por pertenecer a un partido o haber encabezado una lista, valía para ser sometido a uno de los tribunales. -Cita numerosos nombres, algunos muy conocidos en Lugo. Da listas de muertos, de militares que participaron en los juicios, y de falangistas. -Hubo los que ganaron para toda la vida y cuando murió Franco, de repente, muchos quieren pasar como ignorados. En el libro pretendo ponerlos a todos porque son parte de la historia y por diferentes medios y formas sirvieron al régimen. Algunos fueron buenas personas y otros aprovecharon las circunstancias. Yo mismo, de niño, cantaba ¡Viva Franco, Arriba España! Aunque, la verdad, Lugo siempre fue muy de derechas, y el poder económico siempre fue el que mandó. -¿Le ha llamado alguna persona aludida? -No porque todavía no se ha presentado y lleva poco tiempo a la venta. Lo hice como un testimonio de agradecimiento y no espero beneficios económicos, sino el deber cumplido. Ahora estoy trabajando sobre el mismo período en Monforte y en Viveiro. -¿Son años poco conocidos para los lucenses? -El siglo XX está poco estudiado. Sólo lo ha hecho, y de manera concreta, María Jesús Souto. Se nota la falta de medios para conseguir la información y todos acudimos a las mismas fuentes y archivos. El Archivo Provincial no vale mucho. Los años entre 1936 y 1939 han desaparecido. Suerte que el Ejército se ha abierto algo y en el cuartel de San Fernando tienen un arsenal de causas apiladas, pero cuesta trabajo analizarlas. El Concello debería recuperarlas. Hay un estudio todavía por hacer sobre quién era cada persona en el Lugo de la época, cómo se movía la gente en aquellos tiempos, o qué méritos tenían. Pero Lugo siempre se movió por el amiguismo y nunca fuimos valientes. En los últimos años parece que cambiaron las cosas y los lucenses están comenzando a querer y a creer en Lugo.