Sus pistas de patinaje, una natural y la otra artificial, están siendo un rotundo éxito
02 ene 2024 . Actualizado a las 19:04 h.Después de años sin colocarse la de Carballo, la pista de hielo de Vimianzo se convirtió en 2021 en una auténtica revelación y en una de las opciones de ocio más aclamadas para pasar la Navidad en la Costa da Morte. Este año se inauguró el 15 de diciembre y aún estará abierta unos días más, hasta el domingo, en la carpa ubicada junto a la Praza do Concello.
«Nas horas máis fortes xúntase facilmente o tope de 45 persoas por cada quenda», explica María Moreira Pose, monitora que, junto con otros siete (todos de Vimianzo), supervisan el correcto funcionamiento de las instalaciones. Ella empezó ya en 2021, y aunque aquel primer año fue un «auténtico bum», las dos siguientes campañas siguió habiendo «moitísima xente».
Niños, adolescentes, familias completas, algún que otro adulto... Por allí pasan todos los perfiles y con todos los niveles de habilidad. «Algunha caída ao principio sempre hai», bromea María, y más tratándose de hielo natural, que es un poco más resbaladizo, pero la falta de pericia dura poco y enseguida los usuarios le acaban cogiendo el tranquillo al patinaje.
María «vimiancesa de toda a vida», valora muy positivamente la iniciativa y considera que es beneficiosa ya no solo para aumentar las posibilidades de ocio de los más pequeños, sino para crear «máis movemento» por la localidad, lo que redunda en ganancias para comercio y hostelería.
Ceelandia
Algo muy similar sucede en Cee este año, en donde el Concello instaló un «centro de ocio» que consta de zona de hinchables y pista de hielo ecológico. El hecho de que sea sintético, explica la monitora Paula Pérez Insua, facilita un poco las cosas para los más inexpertos. «Se resbala menos, pero además también tenemos apoyadores», dice la joven. Junto a ella, trabajan estos días en Ceelandia otras cinco monitoras, todas de la Costa da Morte.
La respuesta ha sido muy «positiva» desde su apertura, el pasado 22 de diciembre, especialmente en jornadas de fin de semana, festivos o días de hinchables gratuitos. Tienen varios tipos de colchonetas: unos toboganes pensados para los más pequeños, otros para niños de mayor edad y otro hinchable con elementos de habilidad y diferentes formas.
«A mí me parece una gran idea», sostiene Paula, «sobre todo en días de lluvia en los que no sabrías muy bien que hacer [en vacaciones] ni tendrías dónde resguardarte», añade.
El aforo en Cee también es de 45 personas por turno, aunque en su caso cerrarán un día antes que en Vimianzo, el 6.
Las entradas para ambos recintos cuestan 5 euros e incluyen los patines, pudiendo alquilarse ya en el lugar elementos de protección como apoyadores o cascos. Los tiques pueden comprarse en las webs municipales.