El Supremo confirma las limitaciones para edificar junto al Anllóns en Ponteceso
PONTECESO
Jaime Valdés, heredero de Pondal, recurrió contra el deslinde de Costas que amplía la zona de dominio marítimo-terrestre
29 nov 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Es el final del largo proceso que le costará a Jaime Valdés, heredero de Pondal, 4.000 euros en concepto de costas, además de una pérdida considerable en capacidad edificatoria en las orillas del Anllóns, en Ponteceso. El Tribunal Supremo no ha admitido el procedimiento de revisión interpuesto contra una sentencia de julio del 2013 dictada por la sección quinta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo ya en el recurso de casación.
El dueño de los terrenos que hay en la orilla de derecha, en el casco urbano de Ponteceso, recurrió contra la delimitación realizada por Costas que establecía la delimitación de la zona de dominio público marítimo-terrestre en un tramo de casi diez kilómetros, entre el muelle de Balarés y el límite con el término municipal de Cabana.
Se trata básicamente de terrenos inundables, juncales que a simple vista podrían tener poco interés, aunque no hay que olvidar que buena parte del nuevo Ponteceso está levantado precisamente sobre este tipo de finca. Sin embargo, lo realmente interesante es el límite a partir del cual comienza a contar la zona de protección y que suele medirse a partir de la máxima pleamar.
Ese ha sido precisamente el caballo de batalla de la representación legal de Jaime Valdés, cuyos intereses conforman en realidad las posibilidades de crecimiento urbanístico de Ponteceso.
En la solicitud de revisión, el recurrente se basa en «el plano de alzados y planta del puente de Ponteceso sobre el río Anllóns, obtenido del Archivo General de Galicia». De este documento, «en torno al año 1880», se desprenden distintas medidas de la pleamar y la bajamar. También aportan informaciones suministradas por Meteogalicia y datos relacionados con la rotura del malecón en 1996.
Sin embargo, el Supremo ni siquiera tiene en cuenta los datos, sino la forma en que aparece el documento, que el tribunal no cree «recobrado, pues existía cuando se estaba sustanciando el recurso contencioso-administrativo, dado que figuraba en un archivo o registro público».
De la veintena de fincas de Jaime Valdés que estaban afectadas por la revisión del deslinde aprobado por el Ministerio de Medio Ambiente en septiembre del 2006, la más interesante es una que se encuentra en el centro mismo de Ponteceso, donde antes estaba el edificio de la asociación cultural Río Anllóns, al final del paseo fluvial.
Aunque la situación actual del mercado inmobiliario no es muy buena, sí lo era todavía cuando se fijaron los nuevos límites y podría recuperarse en los próximos años, por lo que hay había mucho dinero en juego.
La cuestión es que no solo Costas ha mermado la capacidad edificatoria de las fincas del heredero de Pondal, sino que también lo ha hecho el PXOM pontecesán y la legislación sobre protección de cauces fluviales, ya que los terrenos llegan hasta el lugar de Anllóns. La familia también tenía el juncal frente a O Couto, que fue vendido hace años.