«As dietas non funcionan dende o momento no que teñen un principio e un final»

Marta López CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Tania Mesejo, nutricionista con clínica en Carballo
Tania Mesejo, nutricionista con clínica en Carballo Ana García

Especial Salud | Adquirir buenos hábitos que se sostengan en el tiempo y no demonizar la comida: aspectos claves para una buena alimentación

28 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

De nada sirven la restricción extrema, las prohibiciones o los cambios drásticos si esas pautas no son sostenibles en el tiempo. La clave para una alimentación saludable está en la adquisición de buenos hábitos y, curiosamente, en la flexibilidad. «As dietas non funcionan dende o momento no que teñen un principio e un final», considera la nutricionista Tania Mesejo, y así se lo traslada a los pacientes que la visitan en la consulta que desde 2022 tiene en Carballo. «Non é interesante que se faga unha alimentación 100 % perfecta todo o tempo, senón que avogamos por un pouquiño de liberdade para evitar despois caer en atracóns. É cuestión de saúde mental e de non sentir culpa se nun momento dado, e moi ocasionalmente, nos apetece tomar pizza ou un doce», añade.

Cuando la visita un paciente nuevo, se toma su tiempo en la primera consulta para conocer sus hábitos, sus preferencias o su historial clínico. No hay un patrón «tipo» aplicable a todo el mundo por igual, considera Tania, y es por ello que nadie sale de esa primera consulta con su pauta ya en mano. «Esas indicacións han de adaptarse a casa persoa, aos seus gustos ou ás posibles patoloxías que poida presentar», dice. Aun así, existen unas recomendaciones en las frecuencias de consumo de los distintos grupos de alimentos para garantizar que se están recibiendo todos los aportes nutricionales que el cuerpo necesita. Lo recomendable para un paciente sin patologías queda resumido a continuación:

¿Con qué frecuencia han de consumirse los alimentos?

Verduras | 2 Veces al día, en comida y cena. Elaboraciones variadas para potenciar sabor.

Frutas | 3 Raciones diarias, al menos. Recomendables de temporada y de proximidad.

Carnes| 2 veces por semana. Ojo a los embutidos: han de contener 90 % o más de carne.

Pescados 1 2o 3 veces por semana, al menos, tanto el blanco como el azul (Omega 3).

Legumbres | 2 o 3 veces por semana. Proteína vegetal que ha de priorizarse frente a la carne.

Huevos | 3 o 4 veces a la semana, combinar con otras proteínas. No ha de demonizarse.

Lácteos y derivados | 1 o 2 al día, preferiblemente enteros , naturales y sin azúcares o saborizantes.

Carbohidratos | Son necesarios cada día, como acompañamiento y eligiendo cereal integral.

Dulces / snacks | No hay una frecuencia recomendada, hacer un consumo muy ocasional.

¿Y qué hay de las cantidades? Como profesional con años de experiencia en este campo, Tania no es muy partidaria del pesaje de los alimentos, pero sí de la representación visual mediante el método del plato de Harvard: un 50 % de frutas y verduras, un 25 % de proteína y el otro 25 %, de carbohidratos, que no han de «demonizarse», asegura, pues son necesarios cada día para obtener energía.

Otra cosa son los azúcares, que recomienda mantener a raya en la medida de lo posible y optar por alternativas más saludables cuando apetezca un aperitivo dulce, como el chocolate con altos porcentajes de cacao. En este sentido, para ir acostumbrando el paladar recomienda ir subiendo poco a poco en el porcentaje. «E en lugar de snacks salgados, elixir froitos secos, que se pode tomar un puñadiño deles ao día», explica la nutricionista.

Un último consejo: aprender a leer el etiquetado de los alimentos y prestar mucha atención al listado de ingredientes.