Mané Calvo García-Benavides: «Carballo forma parte de lo que somos y de lo que queremos ser»
CARBALLO
Consejero delegado, asegura que la transición a Nauterra ha sido una evolución clave en la identidad del grupo y apunta a la innovación, la eficiencia y la sostenibilidad como motores de creación de valor
27 nov 2025 . Actualizado a las 23:25 h.Nacido en Madrid pero de alma carballesa, Mané Calvo García-Benavides (1968) es el consejero delegado del grupo conservero Nauterra desde 2006. Al reflexionar sobre el futuro de la multinacional, la palabra que más emplea es «sostenibilidad».
—Tras un crecimiento del 4,4% en 2024, ¿a qué apunta este 2025?
—Somos optimistas y las perspectivas parecen favorables. El año comenzó de manera sólida y así ha continuado hasta la fecha. Prefiero no avanzar ninguna previsión hasta que haya finalizado el ejercicio, pero todo parece indicar que seguiremos esa senda de crecimiento y que mejoraremos los resultados de 2024.
—¿Cuáles diría que han sido los principales hitos de Nauterra en los últimos años?
—Diría que Nauterra se ha definido por tres grandes vectores: innovación útil para el consumidor, sostenibilidad con impacto real e internacionalización.
En innovación, nuestro envase Vuelca Fácil ha marcado un antes y un después en la categoría. Es un formato práctico, que mejora la experiencia de consumo y más sostenible, al conseguir una reducción del impacto ambiental respecto a los formatos tradicionales, debido a un envase más ligero y a la reducción en el uso de aceite manteniendo la cantidad de atún.
También hemos seguido trabajando en la búsqueda de nuevos sabores y en la ampliación de nuestra gama de productos con propuestas innovadoras. Un ejemplo de ello es Atún Claro al Natural +PRO, que lanzamos en 2024 y que está dirigido a aquellos consumidores que quieren recuperar tejido y mantener la masa muscular después de hacer deporte y, a la vez, llevar una vida saludable. En concreto, este producto es el único en su categoría que ofrece 24 gramos de proteína por porción, lo que representa un 50% más de proteínas en comparación con el producto estándar, además de ser bajo en grasa. Estas innovaciones nos han permitido diferenciarnos en el lineal, ampliar ocasiones de consumo y reforzar el vínculo con un consumidor que busca calidad, practicidad, salud y sostenibilidad.
Además, en 2019 lanzamos nuestros objetivos de Compromiso Responsable a 2025 en tres áreas —océanos, medio ambiente y personas— , que han sido nuestra hoja de ruta en materia de sostenibilidad.
Y todo esto, viajando a diferentes mercados a través de nuestras marcas comerciales, consolidando mercados como el brasileño o el centroamericano, y adaptando nuestro portfolio a los consumidores de distintos territorios. Actualmente nuestros productos se distribuyen en 77 países.
—Tras dos años, ¿cómo ha sido la transición a la nueva identidad visual?
—El cambio de nombre a Nauterra reflejó una evolución clave en nuestra identidad. Tras más de 80 años como Grupo Calvo, sentimos que era el momento de crear una marca que representase mejor nuestro propósito: acercar a las personas una alimentación saludable conservando lo mejor de la naturaleza y nuestra visión hacia el futuro. Nauterra combina nuestra pasión por el mar y nuestro compromiso con la tierra. Esta transformación nos ha permitido integrar mejor nuestros valores de alimentación saludable y la gestión responsable, mientras seguimos creciendo en el ámbito global y acercándonos a nuevas oportunidades. El consumidor con toda probabilidad no lo habrá notado, porque en los lineales siguen apareciendo sus marcas de siempre. A nivel institucional, y sobre todo internamente, ha sido un cambio relevante que ha tenido muy buena acogida por parte de todos. Creo que se ha visto como una evolución muy natural.
—¿Cómo de importante es para Nauterra mantener su vínculo con Carballo?
—Carballo es nuestro origen. Mantener ese vínculo no es solo una cuestión emocional, es una decisión estratégica: desde Carballo se ha forjado nuestra cultura, se toman decisiones claves y se impulsa buena parte de la innovación y la excelencia operativa que nos define.
Las instalaciones bergantiñanas son uno de los pilares de la actividad de Nauterra en Europa. Aquí se concentran funciones tan relevantes como el desarrollo de nuevos productos y envases, el control de calidad, operaciones industriales y logísticas para el mercado europeo y servicios corporativos. Una parte muy relevante de nuestros lanzamientos más diferenciales se ha impulsado desde Galicia, como el Vuelca Fácil, reforzando nuestra capacidad de liderar la categoría desde aquí.
En los últimos años hemos invertido de forma sostenida en la planta de Carballo para hacerla más moderna, más eficiente y sostenible. En resumen, Carballo forma parte de lo que somos y de lo que queremos seguir siendo: una compañía gallega con proyección global que crece sin perder sus raíces. Seguiremos invirtiendo para que nuestras instalaciones en Bergantiños continúen siendo un referente de innovación, calidad y empleo.
—¿En qué grado se han completado retos del Compromiso Responsable?
—A cierre de 2024 habíamos cumplido 9 de los 21 objetivos, algo que no ha sido sencillo. Hemos valorizado el 98,86% de los residuos no peligrosos, reintroducido 53.282 toneladas de subproductos de atún y sardina en el ciclo productivo, renovado la certificación «Residuo Cero» en las fábricas de España y Brasil, y tenemos cerca del 100% de los productos puestos en el mercado con materiales reciclables, con casi la mitad de ellos procedentes de fuentes recicladas o certificadas como sostenibles. En aprovisionamiento, más del 92% de los lomos de atún ya cuentan con origen certificado responsable. Además, hemos reforzado la transparencia al consumidor con mejoras de etiquetado y hemos sido certificados por Bureau Veritas como Organización Saludable. Detrás de cada uno de estos avances hay un enorme esfuerzo colectivo y un trabajo muy serio que ha implicado transformar procesos, aprender de los retos y replantear la manera en la que operamos como compañía. Este recorrido nos ha permitido sentar bases más sólidas y ya estamos trabajando en los nuevos objetivos de sostenibilidad que queremos que nos lleven aún más lejos.
—¿Qué retos empresariales se fija Nauterra a corto y medio plazo?
—En el corto plazo, la prioridad es consolidar un crecimiento rentable en un entorno de consumo exigente y costes muy variables. Esto implica asegurar un aprovisionamiento competitivo y responsable de materia prima y proteger márgenes mediante procesos eficientes.
A medio plazo, el reto pasa por escalar de forma sostenida: reforzar nuestras marcas y posiciones en los mercados clave, y seguir elevando el valor percibido de la categoría con innovación centrada en salud y conveniencia. De hecho, creo que el contexto actual exige poner en valor lo diferencial. En mercados como España, donde la marca de la distribución tiene un peso relevante y la categoría muestra signos de comoditización, nuestro desafío es ser competitivos sin renunciar a la calidad, reforzando el posicionamiento como referente y adaptándonos con flexibilidad a las necesidades de cada geografía. El objetivo es claro: aportar algo más al consumidor y que ese valor se reconozca.
Por último, es muy posible que completemos el crecimiento orgánico con oportunidades inorgánicas que nos ayuden a reforzar posiciones y ganar presencia en mercados donde aún no somos tan fuertes. Serán operaciones alineadas con nuestro marco de alimentación saludable y con nuestros estándares de calidad, eficiencia y buen gobierno. No tenemos anuncios concretos en este momento, pero forma parte de la palanca de crecimiento prevista.
En conjunto, se trata de ejecutar bien en el corto plazo y preparar el salto sostenido del medio plazo, apoyándonos en la innovación, la eficiencia y la sostenibilidad como motores de creación de valor.