Especial turismo | Cinco espacios referentes para perderse de la mano de la Deputación da Coruña, y con el apoyo de los correspondientes Concellos
15 jun 2024 . Actualizado a las 00:22 h.¿Le gustaría transitar por el pazo más antiguo de Galicia? ¿Y qué le parecería adentrarse en el último pueblo oleiro de la Comunidade? Todo esto y más es posible en la Costa da Morte, de la mano de la Deputación da Coruña y los concellos, que concentran sus esfuerzos en conservar y revitalizar espacios, artes y tradiciones que son nuestras raíces. Hablamos de las Torres do Allo, en Zas, y del Ecomuseo Forno do Forte, en Buño (Malpica).
Las primeras tienen relación con los Condes de Altamira y datan de finales del siglo XV. Son el mejor ejemplo para conocer la vida nobiliaria de la baja Edad Media. Observe utensilios propios de la época o los escudos, arcos y balcones de la fachada.
Si lo que le entusiasma es acercarse a la artesanía, el Ecomuseo alfarero es una excelente opción. Adéntrese en la vida tradicional de los oleiros con un recorrido por los talleres y las piezas más clásicas. Anímese a probar el torno y a elaborar su propia pieza de barro.
La Costa da Morte es un territorio rico en construcciones funerarias de la Edad Nueva de la Piedra. Suma más de 300 mámoas y dólmenes, entre otras figuras. Un patrimonio con mucho potencial en el que el ente provincial sigue trabajando para tejer una auténtica red de museos al aire libre. A Laracha, Carballo, Dumbría, Laxe o Ponteceso son algunos de los municipios en los que se pueden descubrir estos testigos del pasado. Entre todos ellos sobresale uno, la catedral del megalitismo, el Dolmen de Dombate, en Cabana.
Algo hace más especiales, incluso, estos municipios en la zona. Y es que tienen una connotación arqueoastronómica, esto es, que la posición de la luna, el sol y otras estrellas determinaron su construcción, eso sí, sin seguir un patrón común en su orientación. Así, unos miran a la salida del sol en el solsticio de invierno, en tanto que otros hacia la parada menor sur de la luna, por citar algunos ejemplos.
En Dombate la actividad es amplísima con propuestas variadas para todos los públicos. Los demás megalitos no responden a horarios.
Un Alto en Soneira
Más patrimonio impulsado por la Deputación con el apoyo, en este caso, del Concello de Vimianzo, es el Castelo y los Batáns e Muíños do Mosquetín. El patio de la fortaleza ofrece hasta conciertos nocturnos, lo que refleja su vitalidad. Sus muros, la antigua muralla o la imponente torre introducen de lleno a uno en la revuelta Irmandiña. Otra parada en O Mosquetín servirá para refrescar los sentidos y conocer una industria rural con muestras de arquitectura tradicional.