Sin incidencia alguna de la enfermedad en la zona, hay actividades que se han visto alteradas por la crisis sanitaria internacional
05 mar 2020 . Actualizado a las 05:00 h.El coronavirus COVID-19, que domina la actualidad sanitaria a nivel mundial, no existe en la Costa da Morte. No ha trascendido la existencia de caso alguno, ni siquiera sospechoso y los servicios sanitarios están preparados para responder si fuese necesario. De hecho, Galicia es de las zonas menos afectadas de España, ya que solo se conoce un caso, de un paciente que está aislado en el hospital de A Coruña y otro en el Cunqueiro de Vigo.
Sin embargo, eso no implica que la crisis sanitaria y todo lo que se genera entorno a ella -en su mayoría miedos injustificados, según muchos expertos- no tenga sus consecuencias. Hay ya dos ejemplos concretos en los que el coronavirus ha trastocado actividades programadas: las jornadas técnicas de la patata en Coristanco, que han quedado aplazadas, y la presencia de la comarca en la feria de turismo de Berlín, que se ha suspendido.
La Consellería de Medio Rural informaba este martes de que el encuentro técnico que se iba a desarrollar desde hoy hasta el sábado en Coristanco, al igual que el que iba a tener lugar en el municipio ourensano Xinzo de Limia «pospóñense ata novo aviso».
El motivo es que «os produtores da Bretaña francesa que tiñan previsto acudir para explicar o seu xeito de traballar decidiron cancelar a viaxe por prevención, atendendo ás recomendacións do seu país de orixe». En los encuentros, además de con esta delegación francesa, se contaba con la participación de técnicos de la Xunta de Galicia, de la Indicación Xeográfica Protexida Pataca de Galicia y de los respectivos concellos, que ahora quedan emplazados a una nueva fecha que se darán a conocer «unha vez queden pechadas con todos os participantes».
En cuanto a la ITB de Berlín (Alemania), una de las ferias más importantes del sector en el mundo, y que debía empezar ayer, tampoco se celebrará. El presidente de Solpor, Jesús Picallo, explica que tenían previsto acudir él y la también directiva de la entidad Alexia Benlloch. «Tiñamos pechados contactos para manter encontros con axencias, turoperadores, prescriptores do noso territorio, tanto do Camiño Xacobeo como do Camiño dos Faros e o sábado enviáronnos un correo que se cancelaba. Incluso xa pagáramos a cota que agora haberá que ver se no la devolven ou como é», explica Picallo, que, como miembro del Clúster de Turismo de Galicia, se ciñe a las recomendaciones expuestas en la reunión de este martes con las consellerías de Cultura e Turismo y Sanidade.
En primer lugar les transmitieron que no hay motivo para la alarma y les informaron las recomendaciones a aplicar en estos casos en los establecimientos turísticos, que son, básicamente, las mismas que para la población en general. Existe un número de información que es el 900 400 116 y, en caso de detectar que alguna persona procedente de zonas de riesgo o que pudiese estar en contacto con algún paciente infectado, que son fiebre, tos, dificultad respiratoria..., lo que conviene es llamar al 061 y no llevarlo directamente a un centro sanitario.
Por lo demás, la situación en la zona es de normalidad. Únicamente el Concello de Coristanco pondrá hoy en espacios públicos dispensadores de gel para desinfectar las manos, mientras que Savelo, la empresa local que los fabrica acumula una avalancha de pedidos.
Leer más: Avalancha
Italia y Corea del Sur son dos países importantes en la afluencia turística
Por el momento el sector turístico de la Costa da Morte está a la expectativa. Parece claro que si esta situación de alarma se prolonga en el tiempo acabará teniendo consecuencias para todos a nivel económico, ya que, al margen de la caída del consumo, un frenazo a los desplazamientos internacionales afectaría de manera directa a la llegada de visitantes. Se da la circunstancia de que Italia, el país de Europa en el que más extendida está la enfermedad en estos momentos, también es lugar de origen de los turistas europeos que llegan a la zona que más ha crecido en los últimos años, mientras que Corea del Sur, otro de los afectados, proporciona el mayor número de obstáculos. Sin embargo, hasta la fecha no se puede hablar de una cancelación masiva de reservas ni nada parecido.