21 dic 2018 . Actualizado a las 05:00 h.
Llueve sobre mojado. La autopista de A Coruña nació con la ilusión de una vía libre al progreso, un campo abierto al mañana esperanzador. Pero le pusieron muchos defectos y le añadieron un peaje. Llegó como una tabla de salvación a una vía extremadamente peligrosa, pero cara al fin y al cabo. Ni siquiera tiene la alternativa del tren, como tienen otras autopistas. Y la inflación hace el resto.