El surf, en la cresta de la ola

CATERINA DEVESA OLEIROS / LA VOZ

CARBALLO

MARCOS MÍGUEZ

La fiebre por la tabla lleva a numerosas personas a los arenales de la playa de Bastiagueiro cada día

04 may 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

«Es por el ansia y por las ganas que tenemos de entrar para coger olas», responde Antón Mosquera al por qué de los surfistas entrar corriendo hacia el mar con sus tablas. Con tan solo 23 años ejerce de monitor en Blue Surf, una de las numerosas escuelas que hay en la comarca coruñesa.

«La verdad es que ahora hay un montón», comenta Antón que a diario acude a la playa de Bastiagueiro para impartir clases. Su pasión por el mar comenzó hace ya 14 años. «Empecé con 9 con mi hermano. Vivíamos cerca de la playa y comenzamos a venir», matiza. Ahora, le han contagiado el gusanillo a su madre. «Viene gente de todas las edades. Por ejemplo, mi madre, tiene 55 años y lleva dos haciendo surf», apunta. Ante la situación que vive este deporte actualmente manifiesta que «ahora es increíble, es un bum».

Tras el fallecimiento el pasado lunes del surfista Rolando Quintáns en la playa de Repibelo, Antón comenta que «como en todos los deportes el riesgo existe, pero aquí el peligro lo gestionas tú porque ves cómo está el oleaje». Aun así, revela que a «a veces los padres sí tienen recelo». En ese sentido, uno de sus alumnos, Jorge Méndez, de 18 años afirma no tenerle miedo al mar, pero «sí respeto», y añade: «He hecho muchos deportes, pero este es el único que me ha cautivado por la sensación en el mar».

Sin duda, él no es el único seducido por una actividad por la que en días de invierno medio centenar de personas se sumergen en el mar del arenal oleirense y en otros, como los de la Costa da Morte. Antón, de 14 años, otro de los alumnos de Blue Surf que considera que «el frío no es inconveniente, te acostumbras y en el agua disfrutas». Alberto Rodríguez, monitor de Prado Surf, lleva 14 años disfrutando de las olas. «Cuando empecé eramos poquísimos. Cogíamos el bus desde Coruña e íbamos a la aventura. Ahora hay muchas escuelas y mucha demanda», expone. Tanto es así que «para las clases del Concello hay lista de espera», explica el surfero de 28 años.

«Las chicas están dando mucha caña»

Para Antón Mosquera de Blue Surf no ha pasado desapercibido el aumento de mujeres que en los últimos años se han animado a practicar surf. «Ahora en las clases tenemos casi más chicas que chicos», expone. Él considera que «antes sí había más diferencia en el nivel entre hombres y mujeres, pero actualmente las chicas están dando mucha caña, tanto a nivel aficionado como profesional».

En la misma línea se manifiesta Alberto Rodríguez, de Prado Surf, que afirma que en su escuela «cada vez hay más niñas en las clases de surf. Algunas, muy buenas ya a nivel profesional». Se refiere a Martina Álvarez, una de las promesas del surf gallego. La joven ferrolana de 13 años quedó primera en las pruebas del Rip Curl Gromsearch celebradas en la playa de La Arena, en el País Vasco, durante el pasado mes de abril. El certamen, que pasará además por los arenales de Cantabria y Asturias en su fase nacional, persigue descubrir a los mejores surfistas europeos menores de 16 años.

Sin límite de edad

Cada vez son más los adultos que se animan a iniciarse en el surf. Es el caso de Fernando López, de 32 años, que lleva un año cogiendo olas. «Fui a algunas clases, pero vengo por mi cuenta también», explica. Asimismo, desde las escuelas afirman que se trata de un deporte sin límite de edad: «Tenemos personas desde los 5 años hasta los 65 años».