Eso es lo que dicen los indicadores. Cada primero de mes, una de las noticias más comentadas es cómo ha ido el mes pasado con respecto al anterior. Y van ya unos cuantos meses creciendo. De manera sostenida. Son números absolutos, pero dan una idea: también se puede crecer porque a unos les va muy bien y a otros mal, pero la media es la que es.
En la Costa da Morte pasa lo mismo. No todos los concellos crecen lo mismo, ni todos tienen el mismo peso, pero al final lo que cuenta es la suma, y avanza. Dos ejemplos. El pasado mes de diciembre se matricularon 161 turismos en los municipios de Bergantiños, Soneira y Fisterra, además de Cerceda. En Corcubión no consta ninguno. La cifra supera la del mismo período el 2014: 145. Si la comparativa se retrasa a noviembre, lo mismo: 144 frente a 129. Y así sucesivamente. La suma global del año no es factible porque en los datos que facilita el Instituto Galego de Estatística (que, a su vez, se nutre de los de la Dirección General de Tráfico) faltan los de los meses de marzo y abril del año pasado. Los de diciembre, los últimos conocidos, se publicaron ayer.
Un veterano (aunque joven en edad) vendedor de coches en un concesionario de Carballo, indica que, en efecto, «nos dous últimos meses si se está percibindo o cambio, hai máis movemento de xente». Y, añade (prefiere que no aparezca su nombre), se trata de gente que acude para comprar. «E se non é con nós, será con outros, pero queren mercar». Señala que en lo que va de inicio de año también se está notando ese crecimiento.
Este, del lado de un vendedor de coches nuevos. En los usados, el ambiente está más o menos igual. «Non está para tirar flores, precisamente», resumía ayer José Rial, uno de los integrantes de Feirauto, la asociación de profesionales de Baio que llevan muchos años unidos para buscar mejores resultados. En su caso, cerró el ejercicio del 2015 con cifras similares a las del 2014. Por su conocimiento del sector, sabe que los turismos nuevos se están despachando bien, pero matiza que hay mucho renting para flotas, lo que explicaría una parte del aumento. Muchos vehículos llegan «cargados de quilómetros» para ser vendidos de ocasión, y eso lo complica más.
Rial añade otro factor a la hora de mover la economía: «Os anos pasan, hai moita xente que foi aguantando cun coche e agora vai vello e chega o momento de cambiar». Y lo hace justo en un momento en el que parece que hay más alegría en los bolsillos, o también mejores condiciones de financiación y ofertas. Todo se suma, hacia un lado o hacia el otro. Habrá que seguir mirando el IGE para ver si la tendencia se mantiene.