Un proyecto de un millón de euros que quedó en nada

La Voz

CARBALLO

La futura sede de la Asociación Río Anllóns es otro de esos megaproyectos que la crisis del ladrillo dejó tirada en la estacada. Era una iniciativa arriesgada y de un presupuesto próximo al millón de euros. La asociación, fundada en 1980, pretendía construir en 5.000 metros cuadrados de terreno un imponente edificio de unos mil metros cuadrados repartido en dos plantas. Este inmueble iba a disponer de spa, piscina, gimnasio, salón de actos, cafetería.... Un sinfín de servicios y actividades para dar cobertura a los 80 socios de la entidad y al resto de abonados interesados.

La obra, que arrancó en el 2008, se iba a financiar con los más de 500.000 euros que pagó Costas por la antigua sede, 200.000 del Agader y 180.000 que el Concello de Ponteceso destinaría al proyecto si la entidad lograba terminar y certificar la obra. Finalmente este proyecto estrella se quedó solo en un esqueleto inacabado junto al Anllóns.