Cataclismo

La Voz

CARBALLO

Manuel Añón dejó una planta floreciente. Ahora su sucesora amenaza cataclismo, con el hundimiento de un tercio de su plantilla. Un duro golpe para el depauperado mercado laboral de Bergantiños y de la Costa da Morte. Más de cincuenta familias que se suman a la larga lista de las que dejan de percibir una nómina. La construcción se edificó sobre pilares de barro y se ha venido a bajo con estrépito dejando a la gente en la calle.