El timo de las preferentes

Gabriel Pérez Suárez

CARBALLO

08 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Nunca esperé que unos ¿señores? que llevaban el timón de la nave que contenía el ahorro de muchos gallegos, barco con un prestigio de seguridad en el proceloso mar económico, acreditado por siglos de singladuras, pudiera hundirse cual Titanic, no por culpa de un iceberg, sino por la impudicia y procacidad de unos capitanes faltos de toda ética y responsabilidad. Así de claro.

Yo no me explico como a esta gente que dirigió los destinos de las cajas gallegas durante largos años no les cae la cara de vergüenza al ver a la gente mayor manifestándose por las calles, reclamando un dinero que es suyo. Tampoco alcanzo a comprender como después de engañar a miles de ahorradores, la mayoría in albis en cuanto a preferentes y obligaciones (obsérvese lo capcioso de los nombres), estos pájaros se retiran a sus feudos a disfrutar de unos estipendios millonarios inmerecidos.

Cuando en un país funcionan las instituciones como Dios manda, esto que está sucediendo aquí con nuestros ahorros ya se habría solucionado. Mejor dicho: ya las autoridades no lo habrían permitido. Y hablando con la indignación que me amarga me pregunto: ¿No deberían, empezando por el gobernador del Banco de España y terminando por los directivos de las cajas que nos vendieron con trapacería y a sabiendas un producto envenenado estar en la cárcel? Da repulsión y asco ver pasear por las calles de A Coruña y Vigo a unos individuos que se enriquecieron a cuenta de los miles de impositores que confiamos en ellos.

Feijoo está «missing»

Otra cosa que llama mi atención es el poco interés que ahora le prestan algunos medios de comunicación y la Xunta de Galicia a un problema que está afectando a muchas familias. Todavía me acuerdo cuando el señor Feijoo, luego de una auditoría que costó un millón de euros anunciase la rentabilidad de las cajas, aparecía a diario en la prensa acompañado por los causantes de tanta desfeita. Sin embargo, hoy no da la cara, está missing.