En cuatro años se han perdido en la zona 59 puestos de mariscador
21 oct 2012 . Actualizado a las 07:10 h.En el año 2007 la convocatoria de plazas para percebeiro en la Costa da Morte provocaba una avalancha de peticiones. Había peleas incluso para obtener un carné, recuerda Ramón Vilela, presidente de la agrupación de Muxía. Los mariscadores de a pie eran poco más de 200 en el 2008, el último año de bonanza económica. A partir de entonces comenzó a notarse la crisis y el número de extractores de crustáceos bajó de forma considerable, hasta llegar a los 142 carnés actuales, lo que supone una reducción del 30 %, y algunos han abandonado la actividad.
En Corme, Malpica y Muxía, donde de forma más notable se ha reducido el censo, confiesan que ser percebeiro ya no es rentable. Hace solo cinco años, el permiso de explotación era reclamado por un buen número de vecinos de estas localidades porque el percebe garantizaba sueldos dignos con pocos, aunque muy arriesgados, días de trabajo al año. En determinadas épocas, como la Navidad o el mes de agosto, era relativamente fácil que los crustáceos pasaran de los 100 euros en las lonjas de la zona. De hecho, las cantidades que se vendían entonces en las rulas locales eran casi diez veces más de las que se comercializan en la actualidad.
Los profesionales consultados aseguran que es la crisis lo que ha dado al traste con una de las profesiones mejor pagadas del mar. Ramón Vilela señala que los percebes que antes valían 20 euros ahora no se cotizan más que a ocho.
A pie y a flote
Los mariscadores de a pie están obligados a trabajar el 70 % de las jornadas hábiles que figuran en el plan de explotación siempre que haya alguna venta. Los topes de capturas siguen siendo prácticamente los mismos, pero el precio ha bajado considerablemente, por lo que el trabajo no resulta rentable. La mayor parte del producto de la zona se comercializa en A Coruña o en Malpica. El traslado de las cajas, de entre 3 y 6 kilos de peso, cuesta 4 euros. Además, los profesionales han de pagar cerca de 200 euros mensuales de Seguridad Social más los poco más de 500 euros anuales que se dedican a la vigilancia.
De hecho, actualmente hay un curso de percebeiro en Corme y las 25 plazas se han tenido que cubrir con personas de toda la zona, desde Muros a Sada. Ramón Vilela asegura que aunque algunos piden las plazas, la mayor parte de los que se incorporan abandonan pronto.
Los tripulantes y armadores de embarcaciones son los que mantienen los permisos de explotación vigentes durante más tiempo. El motivo es que no han de justificar su dedicación al percebe, una especie a la que únicamente recurren en los meses de verano o en diciembre, que es cuando se alcanzan mayores cotizaciones. Malpica es uno de los pocos lugares en los que ahora hay más embarcaciones y marineros con permiso para recolectar este crustáceo de los que había en el 2008. También es el único lugar en el que se comercializa una cantidad aceptable de crustáceos y se ha incrementado el cupo.