Las mejores copas de la Costa da Morte

Santiago Garrido Rial
s. g. rial CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

ANA GARCIA

La comarca está llena de excelentes ejemplares y bosques de interés

21 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El Día del Árbol es una excelente excusa para disfrutar de la gran variedad de ejemplares, y zonas boscosas, que se conservan en la comarca.

Una de las estampas más conocidas es la avenida de las Torres do Allo, O Allo-Zas. Frondosa y joven: apenas 150 años, calcula el párroco a tenor de los viejos planos del lugar.

Tal vez la más rica sea el jardín botánico del Fernando Blanco de Cee, que suma el antiguo y la pradera arbolada. Una joya natural: abeto griego y del Cáucaso, cedro del Atlas, del Líbano, y japonés; celinda, bola de nieve, magnolio, tilo, palmera, boj, laurel, camelia, rododendro... Un tesoro botánico de los que no abundan en la provincia. Muy cerca, al lado de la iglesia, en una esquina de la plaza, se yergue una magnífica araucaria de unos cien años, recientemente podada.

También en el jardín de Carballo hay ejemplares seculares, como el cedro situado en el centro. Los magnolios de la esquina anuncian cada año la primavera, como hacía antes otro, ya viejo y grande, situado en una huerta de la calle Desiderio Varela: hace quince años fue trasladado al parque do Anllóns y ahí sigue, junto al río, presidiendo el lugar.

Existen en la zona excelentes lugares boscosos para caminar entre árboles: el Rego dos Muíños, en Canduas-Cabana, más bello aún ahora que le llegarán las flores. La carballeira de Berdeogas, en Dumbría, un ejemplo de rehabilitación por parte de un Concello (en O Ézaro, antes de la cascada, gruesos eucaliptos fueron testigos del nacimiento hidroeléctrico). La carballeira de Baio, al lado del río Grande, a la que se puede acceder por el paseo. También Pedra Vixía, en Lamas. O Daneiro, un enorme bosque privado, del pazo de San Cremenzo de Pazos- Zas. Eucaliptos, álamos, pinos (tiene explotación maderera), acacias australianas, carballos, secuoyas... Un vergel privilegiado y desconocido al que ayudó la Misión Biológica de Lourizán.

Los ejemplares de carballos son notables. Sobre todo, el conocido de Vilar de Francos, en Artes-Carballo, único de la zona incluido en el catálogo de árboles senlleiros. Además de su espectacularidad (perímetro de casi 7 metros), mantiene vivas sus leyendas. Por ejemplo, es casadero: solo hay que encestar las piedras en uno de sus huecos.

También tiene fama el de San Fins de Cambeda, en Vimianzo, del que dicen que sana las hernias de los niños. O el de Cereixo, en el mismo municipio, que dio cobijo a pactos y acuerdos.

Enorme, viejo y señorial es el de Outeiro, en Montemaior-A Laracha: el más viejo del lugar (destaca la plaza), y de muchos lugares más.

Otros bosques que hay que ver: el de Castrobuxán-Vimianzo; la Devesa de Anllares, entre Dumbría y Mazaricos; el Bosque do Añón, en Carballo, o el campo de San Fis do Castro-Cabana.