El polideportivo se llenó en una comida rematada por animados bailes
27 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.No solo hubo disfraces ayer en la Costa da Morte. La jornada estuvo marcada también por la fiesta anual de los mayores de Cabana. El polideportivo se llenó en una comida a la que asistieron casi 600 veteranos del municipio.
Buen ambiente en una reunión en la que también estuvo prácticamente toda la corporación municipal, con el alcalde, José Muíño, a la cabeza. También los colaboradores de Protección Civil, auxiliares de ayuda en el hogar, de Cultura, el guía turístico y otros técnicos municipales -alguno también faltó- se sumaron a la comida y a la organización del acontecimiento. El menú, servido por uniformados camareros, estuvo compuesto por empanada, pulpo, carne ao caldeiro, copa de helado, vinos blancos y tintos, refrescos, cafés y licores. Todo con mesas convenientemente dispuestas, baile hasta las ocho de la tarde, tras la comida, y buses de vuelta que dejaron a los que quisieron emplearlos en sus casas después de la celebración.
No faltó nada en una reunión que arrancó poco después de la una con una misa y que destacó por su buen ambiente y por la jovialidad de unos veteranos que tienen en su fiesta anual un acto social de referencia.