La masa forestal ocupa el 61 % de la superficie de la comarca

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Incluso fincas que eran agrícolas se dedican a la plantación de árboles

09 ene 2012 . Actualizado a las 07:06 h.

El 60 % de la superficie total de la Costa da Morte está dedicada a la plantación de árboles. En algunos municipios, como en Muxía, el espacio que ocupan los terrenos forestales, llega al 72 %, en tanto que en otros es de apenas la mitad, algo que ocurre en Carballo. En la capital de Bergantiños la suma de las zonas urbanizadas es mucho más amplia que en el resto de los municipios de la Costa da Morte, por lo que los bosques tienen menor peso específico.

Hace solo unos años, la mayor cantidad de fincas dedicadas a la obtención de madera era una ventaja. El auge de la construcción hizo que los montes se convirtieran en un buen negocio y en muchos casos pinos y eucaliptos eran una buena ayuda para la economía familiar que en las zonas rurales se centra todavía en la producción de leche.

En la situación actual, a un año de la entrada en vigor de la nueva PAC (Política Agraria Común), la enorme desproporción que existe entre las superficies dedicadas a cultivos y la que se reserva a monte es negativa para la Costa da Morte. Según el borrador sobre el que trabaja la Unión Europea, las ayudas se concederán en función de la superficie de las explotaciones agropecuarias y no se cuentan los espacios arbolados.

Los dieciséis municipios de la zona ocupan 156.666 hectáreas en la provincia de A Coruña. De esta cifra, según los datos de Medio Rural, 96.247 hectáreas se dedican a monte y solo 42.037 son fincas agrarias propiamente dichas.

El principal problema es que el porcentaje de terrenos arbolados es mayor en los municipios más importantes en lo que respecta a la producción láctea. Es el caso de Muxía, donde incluso ahora los ganaderos dedican terrenos que no utilizan a la plantación de eucaliptos, en lugar de alquilarlos a otros productores, como ha ocurrido recientemente en Ozón. Un problema similar se da en Cabana, donde el monte supone el 70 % del territorio, aunque en este caso existe una especial protección que aparece en el plan de ordenación municipal.

Vimianzo y Ponteceso también están por encima de la media, con un 66 % de la superficie, en tanto que Zas se encuentra por debajo, ya que roza el 54 %.

En la actual situación el monte no solo resulta perjudicial a la hora de recibir ayudas de la Unión Europea sino que además constituye un negocio muy poco rentable. El precio del pino cayó en picado con motivo de la crisis de la construcción. Este sector era el principal consumidor de esta especie.

El eucalipto se mantiene por la demanda de las empresas que fabrican celulosas en España y Portugal, pero tampoco supone un gran negocio, porque los gastos que implica las plantaciones y el transporte de la madera se comen buena parte de los beneficios.