1La buena música no solo está en los grandes festivales ni en los discos cuyo uso la SGAE vigila con tanto celo. El arte de cantar se puede tener por naturaleza o adquirirlo a fuerza de trabajo. Cuando es natural, es como un río que desborda frescura. El otro día, un grupo de privilegiados que asistieron al acto de homenaje al ex secretario del Concello de Vimianzo Andrés García Ferreiro pudieron descubrir la voz prodigiosa de Irma Macías, una joven de Salto que canta como los ángeles. Es como esos pájaros que nacen libres y entonan sus canciones al viento sin que nada pueda ponerles límites. Irma Macías emociona, su voz entra directa en el corazón y admira a quien la escuche. Va dejando su timbre profundo flotando en el ambiente en momentos de compromiso emocional, como sucedió en las últimas ocasiones que ha actuado en Vimianzo. Su voz va directa a los sentimientos y deja un poso de sensibilidad muy profundo.
Las tribus de Cabana
2Cabana reunió a sus tribus en el castro de Borneiro. En cada una de las viejas viviendas de A Cidá se estableció una parroquia. Los viejos clanes revivieron por un día y llenaron de alegría y diversión el viejo poblado. Seguro que los espíritus de sus exmoradores se sorprendieron, como todos los años a estas alturas del calendario, con la jarana instalada en su antiguo escenario vital. Las gaitas ya se les harán familiares y las luchas que simulan los jóvenes les recuerden a algunas de sus vivencias y estarán encantados por tan pacífica compañía. De poder, no dejarían de agradecerle a Xosé María Varela, Xosé Manuel Varela, Martín Martínez, Ángel Eiroa y a Silvia Losada (otra que canta como los ángeles) todo el trabajo que llevan hecho para darle vida al castro una vez al año, algo que cada vez tiene más éxito. Han logrado crear una actividad en la que la gente se divierte y, al mismo tiempo, puede imaginarse cómo podía ser la vida en un castro, esos poblados cargados de magia y que tantas historias han acogido a lo largo de los siglos. A propósito, también se vio por A Cidá a los jóvenes del campo de trabajo que montó este año el Concello de Cabana. No me cabe ninguna duda de que se lo pasaron en grande.
Festa da praia
3Tampoco tenían cara de muy aburridos el alcalde de Camariñas, Manuel Valeriano Alonso de León, y Francisco Camiño, viejo roquero de la política camariñana, ya que fue concejal durante muchos años. Ambos acudieron ayer a la Festa da Praia que se celebró en Xaviña, una celebración que ha tenido muchos nombres pero que siempre es fiel al 25 de julio desde hace muchos años.