Muchos trabajos ya no se encargan

La Voz

CARBALLO

«Teño cartos polo mundo que xa sei que non vou cobrar. Se traballo gasto máis do que gano»

Julián García

Las empresas de servicios agrarios son otras de las víctimas de la crisis. Julián García, de Cerqueda-Malpica, señala con amargura: «Teño cartos polo mundo que xa sei que non vou cobrar. Se traballo gasto máis do que gano». Señala que le debe el 90% de sus clientes, aunque está convencido que muchos le pagarán por los trabajos que les ha realizado.

Es el caso de los ganaderos, a los que considera personas serias que pasan por dificultades. No es lo ocurrido con otros, que le han dejado deudas importantes. Julián García es uno de las víctimas de la quiebra de la constructora Oriván, que afectó a mucha gente en la zona. Él recogió la hierba seca para los caballos del empresario carballés y no ha visto ni un euro.

En Cerceda, Álvaro González Pardo no se queja, pero reconoce que ha reducido su actividad. Muchos de los trabajos que se le encargaban los hacen ahora sus clientes. Lo mismo le ocurre a José Manuel Bértoa Bello, tiene ahora la mitad de la demanda que tenía hace solo dos años. También tiene claro que los ganaderos tienen ahora más ocupaciones y menos dinero.

Todo el mundo rural de la Costa da Morte está sufriendo las consecuencias de la política láctea. Las fábricas de piensos y las empresas de servicios agrarios son las que están directamente afectadas, pero no son las únicas. La falta de dinero de los ganaderos se nota a todos los niveles y resta clientes tanto a las peluquerías como a los restaurantes.

Tractores

Para algunos, el problema es más llevadero que para otros. En Cee, el responsable de la empresa Ruimacru de venta y reparación de maquinaria tiene claro que vender un tractor es muy difícil en estos momentos. El ganadero no puede prescindir del vehículo, por lo que mantiene el viejo, lo que ha hecho que se incrementen las reparaciones. También hay impagos.