Para aquellos que ya habían perdido la esperanza y estaban convencidos de que a los niños de hoy en día solo les interesan los videojuegos y el ordenador, aquí está esta página, que hoy se convierte en en la prueba de que la Costa da Morte tiene una gran cantera deportiva. Prueba de que a los niños todavía les gusta disfrutar al aire libre y que les encanta el deporte, tanto practicarlo, como verlo. Y todo ello gracias a sus padres, que han sabido inculcarles el amor por el ejercicio físico. Es el caso del ex jugador del Nantón José Antonio Fernández Moure , que ha convertido a su hija, Ana Fernández Costa , en una auténtica forofa del equipo cabanés, al que acuden a ver siempre que pueden.
Otro gran aficionado, aunque en su caso algo «obligado», es Melchor Viqueira , que se encarga de la cantina del estadio de O Roxo, sede del Cerceda, así que él tiene que conformarse con disfrutar del partido mientras que trabaja. En ocasiones, muchas, cuenta con dos ayudantes muy especiales, sus hijas, Lucía y Tania , que además de echarle una mano también son grandes forofas del Cerceda, como su amigo Santi .
El que también cuenta con un gran ayudante es el entrenador del Ponteceso -y lonjero de Camariñas-, Alberto Suárez Fuentes , de quien su hijo, Alberto Suárez López , ha heredado, entre muchas otras cosas, la afición por el fútbol. El pequeño, de solo seis años, ya apunta maneras, así que en este caso se cumple eso de que de casta le viene al galgo. Seguro que dentro de algunos años forma parte de alguno de los principales equipos de la Costa da Morte.
No cabe duda de que el fútbol tiene muchísimos seguidores, pero el baloncesto tampoco se queda atrás. Entre los chavales a los que les encanta la canasta está el hijo de Chano Calvo Pumpido , Luciano Calvo Eirís , a quien le encanta la canasta. Por eso no dudó en asistir a la reciente presentación de los dos nuevos jugadores del Xiria Basket Carballo, Josh Crawford y Miguel Ortega. Chano, eso sí, es mucho más futbolero.