Sus alumnos darán esta tarde, a las siete y media, un variado concierto en el Pazo da Cultura de Carballo
20 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Una quincena de alumnos de cuerda de todos los niveles del Conservatorio de Carballo darán esta tarde, a las siete y media, un concierto en el Pazo da Cultura. La mayor parte de ellos interpretará obras para violín, instrumento del que es profesor Eduardo Coma (Camagüey, Cuba, 1967), quien además es violinsta en el quinteto Cimarrón y en Luar na Lubre.
-¿Quienes actuarán en Carballo y que se podrá escuchar?
-Van a actuar todos los alumnos de cuerda, de primero a noveno, y va a ser un concierto muy variado. Tenemos 15 violines, dos violas y tres chelos. Darán un recital, tocando cada uno de ellos una pieza, acompañados al piano por Iria Ameixeiras. Después de los solos, las dos violas interpretarán un dúo de Kalliwoda y al final, todos juntos, una suite celta.
-¿Han estudiado bien?
-Hemos ensayado poco, pero confiamos en que hayan estudiado y hayan sido capaces de aprenderlo.
-¿Se aplican mucho los estudiantes?
-Los muchachos han trabajado bastante, conociendo las exigencias de los institutos en los que estudian.
-Y seguramente estarán nerviosos por el concierto de hoy.
-Que estén nerviosos es necesario, sin nervios no tienes respeto a lo que vas a hacer. Y ya es un éxito poder pararse delante de un público para tocar sobre un escenario. Ese es el mérito, pasa a un segundo plano si está afinado o no el resultado.
-¿Tienen mucha demanda de clases de violín en Carballo?
-Parece que se apuntan muchos alumnos. Otros tienen que dejarlo, sobre todo a medida que avanzan los cursos y se les exige más.
-Y sin tiempo para ensayar, es difícil aprender música.
-El talento se tiene, pero hay que desarrollarlo, y siempre tocará mejor quien más practique.
-¿Cuántas horas de trabajo son necesarias para dominar un instrumento?
-Una vez le pregunté eso a uno de mis profesores. Me dijo que si el día tenía 24 horas, había que ensayar 25.
-Y además no es bueno dejar de ensayar.
-Decía un músico que a partir de las ocho horas de dejar de estudiar las neuronas empiezan a separarse. Hacen falta muchas horas.
-¿Hay muchos alumnos de los que acaban y se dedican a la música?
-Tengo alumnos que ahora andan por Madrid y por otros lugares, y eso da una alegría inmensa.
-¿Superan al maestro?
-Los hijos superan a los padres y los alumnos, a su maestro.