Jesús y Celia decidieron reconvertir su supermercado en una tienda de material deportivo que con sus hijos han extendido a Arteixo y A Laracha
26 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La familia Pallas Osinde entró de lleno en el mundo del deporte por la afición al hockey de su hijo pequeño. Ricardo jugaba en el equipo de Escola Lubiáns y sus padres tenían que trasladarse a A Coruña cada vez que querían comprar unos patines, las ruedas de repuesto o el stick. Por eso, y aprovechando las ganas que tenían Jesús y Celia de dar un giro en su vida empresarial, decidieron instalar una pequeña sección deportiva en el Supermercado San José, que regentaban en la calle carballesa del mismo nombre y que mantuvieron durante doce años.
«Empezamos nun recuncho do local, con catro cousas, pero pouco a pouco foron desparecendo os alimentos e quedamos só cos deportes», explica Jesús, quien remodeló las estanterías de los productos de consumo diario para adaptarlas a la nueva aventura, a la que algo más tarde, ya en los años ochenta, llamaron Deportes San Remo.
«Pensei en sitios que fosen famosos polo deporte e ese foi o que máis me gustou. E funcionou», dice contento. Como también resultó comercial el logo que eligió «nun catálogo da imprenta Europa» y que modernizaron sus hijos recientemente. El mismo que actualmente patrocina al Xiria de Básquet, el club de baloncesto de Arteixo o el Victoria Club de Fútbol de A Coruña, entre otros muchos. «A nosa política de empresa é revertir no mundo do deporte o máximo posible, por iso, dende o principio, apoiamos equipos e iniciativas de deportivas», cuenta Ricardo quien, junto con sus hermanos se ha centrado en la gestión del negocio, mientras que sus padres siguen al pie del cañón de cara al público.
La división de tareas, aseguran, siempre ha funcionado y eso les ha permitido crecer y extender el negocio a otras localidades, como Arteixo (desde 1995) y A Laracha (desde el 2006), algo que Jesús no imaginaba cuando daba los primeros pasos en un sector que apenas conocía. «O primeiro ano foi moi complicado, pero o segundo foi algo mellor e a partir do cuarto todo rodou moi ben», explica. La ventaja, dice, fue que siempre contó con sus hijos para que le echasen una mano. Especialmente los domingos de feria, cuando toda la familia trabajaba codo con codo.
«Aquilo era unha locura, estabamos no comercio de nove da mañá a tres da tarde e non parabamos, había días nos que tiña que atender catro ou cinco clientes á vez», cuenta Jesús a punto de cumplir los 64 y deseoso de que le llegue ya la edad de jubilarse. «A vida laboral da nosa xeración foi moi longa, eu empecei a traballar con só sete anos e con 14 xa cobraba un soldo», dice.
Por eso tiene ganas de disfrutar del retiro y está contento porque dejará el negocio en buenas manos. «O sector cambiou tantísimo que eu xa non entendo nada», reconoce con humor.
«Os comezos foron moi duros, pero agora o mercado é moito máis complicado», confirma Chicho, quien actualmente se ocupa de las tiendas de A Laracha y Arteixo y los contactos con un sinfín de clubes deportivos de la provincia de A Coruña. Hoy, confirma la familia Pallas Osinde, el deporte rey es el fútbol, pero la próxima temporada retomarán el hockey. Como en los viejos tiempos.?