Las cosas claras desde el principio

Harry Dorial redac.carballo@lavoz.es

CARBALLO

Las cosas claras y el chocolate espeso. Es una frase muy rara, no sé que tiene que ver una cosa con la otra (es como lo de las témporas y todo eso), pero, para el caso, vamos a aprovecharla para dar cuartel a la actividad realizada ayer en el colegio Labarta Pose de Baio. Dejemos el chocolate para el almuerzo (sí, mejor que desayuno) y la firmeza en los conceptos para algo que vino más tarde, de la mano de las responsables ( Angélica Pose , Yolanda Vecino ) de los Servizos Sociais del Concello de Zas: un obradoiro sobre información y prevención de la violencia machista e igualdad de oportunidades. Fue en el colegio baiés, pero hay y hubo más: hoy le toca al de Zas; mañana, al instituto Maximino Romero de Lema, y el lunes fue un acto abierto al público en general en el centro sociocultural de la capital municipal.

Al caso: los niños de quinto y sexto curso de primaria se empaparon ayer de conceptos y prácticas básicas. No digo yo que no sean necesarias (contrapunto: en mis tiempos en ese mismo centro eran pura ciencia ficción, vamos mejorando), pero como no se haga algo más en casa, en cada familia, de poco vale. Aplaudamos, de todos modos, la actividad del Concello de Zas. Y, de paso, la actitud del alcalde, Manuel Muíño. Ahí lo tenemos, con mandilón, dando ejemplo de igualdad ante las tareas domésticas. Seguro que en casa practica a diario. ¿Verdad, querido alcalde?

Cambiamos de tema y damos un giro de 360 grados. Sí, es correcto. De 360. Es un error común, lo sé, para los cambios de sentido. Los 180 famosos, que a veces son de 90 y, en determinadas conversaciones, hay giros hasta de 30 grados. Un ni sí, ni no, pero más o menos. Los grados son los de las vueltas que, como todos los años, dan los toneles de vino frente a Casa Rogelio de Baio. Rolean que da gusto verlos, acera arriba, acera abajo, antes de colocarlos bien colocados. Di tú que los grados también valen para el vino, pero no irá por ahí nuestro camino. Bueno, vayamos al dato. Ayer le llegaron a Fernando Montero , desde una aldea próxima a Ribadavia, 170 toneles de vino que en total suman unos 30.000 litros de blanco (la mayoría) y tinto. Le durarán algo menos de un año, así está la cosa. Lo de la tradición no es hablar por hablar. Ya su padre lo hacía, así que pasa del medio siglo de la ceremonia, que, además de visualmente llamativa, es cansada. Fueron seis los hombres que no pararon entre las 8.00 de la mañana y las 14.00. Digo yo que al final un grolo tomarían.

A todos ustedes ya les estarán llegando las felicitaciones de Navidad. Es tiempo. Las hay muy bonitas y originales, y alguna nos cae muy cerca. Es una bella historia. La delegada provincial de Pesca, Rosa Liaño Pedreira , visitó Muxía en las pasadas fiestas del Carmen. Escuchó unos versos de la voz de un marinero, Fernando Carrera Fernández . Le gustaron y los ha incluido en la tarjeta que envía. Va solo la primera estrofa: M ariñeiros de Galicia/ fortes e valentes pra o mar/ outros nonb houbo n historia/ mellores pra traballar. Siguen cinco más, pero lo mejor es recibirla, son seis fotos del árbol navideño incluido. Todo un detalle para Muxía y para la Costa da Morte.

Hablando de detalles navideños. Hay otro muy bonito del colegio de Sofán, pero mantengamos el suspense hasta mañana.