Tan jóvenes y tanto olfato de gol

E. Millares redac.carballo@lavoz.es

CARBALLO

Los cadetes del Bergantiños -los del equipo B- acaban de tocar el cielo. Llevan todo el año demostrando que saben defender la camiseta, que pueden con todo. Han repartido goles con prodigalidad, los necesarios para hacerse, por primera vez, con la Liga da Costa de cadetes. O lo que es lo mismo, llegar a lo más alto del fútbol en la Costa da Morte. Y ahora, claro, toca festejar y celebrar el dulce sabor del éxito, siempre tan efímero.

El viernes tuvieron recepción oficial en el Ayuntamiento. Exactamente igual que cuando los grandes equipos se hacen con la liga o con la Champions. Allí estaba el alcalde, Evencio Ferrero , para saludar a los jóvenes triunfadores. Por azares del destino, otro buen conocedor del Ayuntamiento llegaba con el club a la recepción. Manuel Varela Rey , ex alcalde, es también entrenador de los cadetes. Y con ellos posó, sonriente, junto a su rival político.

Con ellos estuvo también el presidente del Bergantiños, José Cotelo , y el concejal de Deportes, Marcos Trigo .

No se sabe si Ferrero, Rey y Cotelo tenían prisa, si contemplaban con arrobo sus respectivos relojes o si, en un derroche de educación, se daban la hora mutuamente, pero lo cierto es que en un momento dado los tres se pusieron a ver correr las agujas. También es posible, por qué no, que estuvieran sincronizando sus máquinas para alguna operación especial. O si Rey contaba los meses que quedan para la próxima cita política. O si Ferrero, que sonríe, lo hace por el tiempo pasado en el gobierno. O si Cotelo cuenta los minutos transcurridos desde que sus huestes ganaron la liga. A lo mejor tan solo miraban quien lo tenía más grande. Todo mientras Marcos Trigo -que se sale del encuadre- se esmendrellaba a su lado contemplando la escena.

Los vecinos de A Laracha, seguramente, se preguntaban el pasado viernes si se habían adelantado las fiestas patronales. O si había algún concierto. O si regalaban percebes en el polideportivo. Porque durante toda la mañana no dejó de llegar gente a la localidad. Para ser más precisos, llegaron unos 500, cifra de visitantes nada despreciable.

Con todo, pronto debieron ver los laracheses que los recién llegados no traían cara de mucha fiesta. Más bien todo lo contrario. Es lo que suele pasar cuando uno se presenta a unas pruebas de selección de personal para hacerse con un empleo.

Y es que en A Laracha se celebraron las pruebas provinciales de selección para las brigadas antiincendios. Una cita en cada provincia el mismo día. De ahí saldrán los profesionales que manguera en mano velarán porque los montes sigan verdes en verano.

Ellos serán, seguramente, los que más deseen que llueva en agosto, sobre todo los que aprueben. Los contratará la empresa pública Seaga. Peones, técnicos y jefes de brigada tuvieron que pasar en A Laracha las pruebas físicas. Las chicas de la foto no pretenden estrangularlos con una sola mano. Solo miden sus pulsaciones.