Representantes de la Consellería de Pesca se reunieron ayer con el patrón mayor y un armador de Corme, que representa la oposición a Suso Lista, para intentar llegar a un acuerdo en lo relativo al plan de explotación del percebe, que se envió a la Xunta con la oposición de la junta general.
En la reunión, a la que también asistieron un funcionario de la cofradía, el economista de la entidad y la agente de extensión pesquera sólo se llegó a algunos acuerdos. El principal es intentar solucionar los conflictos con el nombramiento de una nueva junta directiva en la agrupación de percebeiros. Suso Alvarellos, que es el actual presidente, y las cuatro vocales, anunciaron que presentarán su dimisión y comenzará el proceso para las elecciones sectoriales.
El plan fue enviado a la Consellería con sólo dos modificaciones con respecto al del año anterior. En lugar de los cinco kilos que hay actualmente de tope serán seis, y las zonas de marisquero se dividirán en áreas más pequeñas. La idea es que los percebeiros trabajen más agrupados y que no queden espacios muertos, donde crecen los mexóns, que son percebes sin valor comercial.
Ambos asuntos fueron acordados tanto por la agrupación, donde son mayoría los mariscadores de a pie, como por la junta general de la cofradía, donde hay más armadores. Los asuntos de conflicto no fueron introducidos en el plan. Es el caso de la propuesta para que los mariscadores que vendan fuera de Corme dejen un 7% del valor de la guía en la cofradía. Este asunto fue el que despertó más oposición, puesto que buena parte de los mariscadores en embarcación venden en A Coruña. Eso hace que se reduzca el valor de los crustáceos en esta lonja y que haya menos compradores. De hecho, los ingresos este verano han sido la mitad de los que hubo en el mismo período del 2006.